Las grandes empresas latinoamericanas enfrentan en promedio 12 incidentes de ciberseguridad al año, con costos que superan los US$1.8 millones para su recuperación. Aunque avanzan en sus procesos de digitalización, muchas de estas organizaciones aún carecen de los medios y la infraestructura necesarios para medrar sus capacidades de protección y asegurar la seguridad en un entorno tecnológico cada vez más enredado.
Los expertos de Kaspersky revelan las cinco red flags que representan las debilidades más comunes de las empresas, mismas que deben atender con emergencia para evitar interrupciones del negocio:
Desidia de personal capacitado. Casi la parte de las empresas en América Latina (48%) tiene equipos de seguridad digital con poco personal, y en el 12% de los casos la ciberseguridad ni siquiera recae en empleados especializados, es asegurar, quienes protegen la información muchas veces carecen de la formación necesaria, dejando vulnerabilidades que los ciberdelincuentes aprovechan. Al mismo tiempo, el resto de los empleados siquiera suele percibir capacitación en buenas prácticas digitales y siguen cayendo en estafas de ingeniería social, que se enfocan más en descuidos personales que en sistemas vulnerables. Si las organizaciones ignoran el error humano como una amenaza de seguridad, estarán en aventura.
Cuando la digitalización crece más rápido que la protección. La indigencia de innovar impulsa a las empresas a acelerar su digitalización: nuevos sistemas, más datos y una conectividad cada vez más amplia. Pero este avance igualmente abre la puerta a nuevos riesgos. A medida que crecen los entornos digitales, aumenta la superficie de ataque: más dispositivos, más accesos y más oportunidades para los ciberdelincuentes. Cuando una empresa crece, pero su ciberseguridad no lo hace con ella, precaver ataques, corregir vulnerabilidades y cumplir regulaciones se convierte en un desafío constante
Protección insuficiente de plataformas en la aglomeración. En torno a del 35% de las empresas en la región ya almacena e intercambia datos en la aglomeración. Sin bloqueo, son pocas las que realizan respaldos regulares de esta información o la protegen adecuadamente, anejo con los dispositivos que sus empleados usan para obtener a ellos. Casi la parte trabaja desde equipos personales, lo que aumenta el aventura de accesos no autorizados, pérdida de información crítica o uso indebido de los datos.
Desvaloración envero en ciberseguridad. Muchas organizaciones aún se encuentran construyendo procesos básicos de protección, sin contar con estrategias integrales ni equipos especializados, lo que las deja expuestas a ataques avanzados y dirigidos, que aprovechan esas debilidades estructurales. La desaparición de políticas claras, protocolos de respuesta o monitoreo continuo convierte a la ciberseguridad en un esfuerzo reactivo, más que preventivo. En este contexto, cada nuevo sistema o conexión puede transformarse en un punto de entrada para los atacantes, subrayando la indigencia de acontecer de la improvisación a una gobierno madura y planificada de la seguridad digital.
Bulto masivo de amenazas. Según datos de Kaspersky, diariamente se detectan más de 4,600 nuevas amenazas, un ritmo que hace prácticamente inverosímil que las empresas dependan nada más de defensas manuales o medidas reactivas. Este panorama exige soluciones automatizadas y sistemas inteligentes capaces de analizar grandes volúmenes de datos en tiempo verdadero, identificar comportamientos sospechosos y replicar de forma inmediata. En un entorno donde las amenazas evolucionan por minutos, la velocidad y la automatización se han convertido en los pilares de una defensa efectiva.
“Explorar las señales de alerta es una prioridad para las empresas, no se proxenetismo solo de reaccionar en presencia de las amenazas, sino de anticiparse a ellas”, comenta Claudio Martinelli, director genérico para Américas en Kaspersky. “La valentía de modernizar las herramientas de ciberseguridad de las empresas es un paso proactivo con destino a la resiliencia y el momento para hacer es ahora, antaño de que un incidente se convierta en una brecha catastrófica. Hoy, las organizaciones tienen entrada a un mercado de soluciones de seguridad para todas las tallas y bolsillos”.
Los expertos de Kaspersky recomiendan identificar si tu ordenamiento tiene alguna de estas red flags, pues ello es un indicador de que sus defensas tradicionales ya no son suficientes y requieren soluciones de ciberseguridad más avanzadas, capaces de acelerar la detección de riesgos, ofrecer visibilidad completa del entorno y automatizar las respuestas en presencia de incidentes.
Actualmente, existen en el mercado productos para todas las micción y presupuestos, por ejemplo, soluciones como Kaspersky Next XDR Optimum y Kaspersky Next MXDR Optimum permiten a las organizaciones alterar su táctica de seguridad de reactiva a resiliente y brindan:
Dirección avanzadilla de seguridad con MDR y MXDR: estas soluciones son ideales para organizaciones con equipos reducidos (2–3 especialistas) que necesitan medrar rápidamente su nivel de protección. Proveen detección y respuesta proactiva 24/7, encima de automatización avanzadilla que reduce la dificultad de alertas y acelera la contención de incidentes. Los analistas SOC de Kaspersky actúan como una extensión del equipo interno, reforzando su capacidad operativa y estratégica.
Visibilidad integral con tecnología XDR. Las plataformas XDR amplían la visibilidad del entorno digital endpoints, aglomeración y red— y permiten correlacionar datos de múltiples fuentes para identificar comportamientos anómalos o ataques en fases tempranas. Esta correlación reduce el tiempo de detección y de respuesta, fortaleciendo la resiliencia en presencia de amenazas complejas o persistentes.
Optimización de medios y reducción de costos. La externalización de tareas críticas de ciberseguridad a través de servicios gestionados permite optimizar presupuestos, liberar medios internos y concentrar los esfuerzos del equipo en la continuidad del negocio y la innovación tecnológica.
Reducción del ruido y control del aventura. Kaspersky Next XDR Optimum permite a las organizaciones salir del ciclo de alertas sin contexto y estudio lentos, al ofrecer evidencia clara y rápida mediante su Cloud Sandbox. Esto reduce la carga del equipo de seguridad, acelera la toma de decisiones y evita que una amenaza oculta evolucione en un incidente crítico.






