
En los últimos abriles, connotados dirigentes del oficialista Partido Revolucionario Actual (PRM), desde distintos escenarios han reclamado al Presidente Luis Abinader el valorar sus servicios políticos y nombrarlos en cargos de importancia en el tres oficinista.
Han pasado los abriles y han quedado intactos los mismos funcionarios con los cuales se inició el primer cuatrienio presidencial, quedando en la Sala de Aplazamiento miles de dirigentes del PRM y partidos aliados.
Al inicio de este nuevo año, el gobernador ha dispuestos cancelaciones de funcionarios en la suministro pública, para rendir esos espacios y nombrar nuevos funcionarios, que a la sazón puedan dinamizar o relanzar al gobierno central.
Es increíble que tal medida haya antitético competición de legisladores de su propio partido, es el caso del diputado José Luis Rodríguez, quien en plena sesión de la Cámara Desvaloración asumió un discurso indigno de un supuesto profesional.
Abinader no debe dejarse tumbar el pulso de esos engreídos, que solo les interesa seguir disfrutando de la miel del poder, mientras sus compañeros más cercano continúan tragando salero en los distintos puntos del pueblo dominicano.
La verdadera militancia del PRM grita a todo pulmón, es el momento de cambios en la Oficina Públicas, porque de lo contrario mínimo tendrán que inquirir en las elecciones nacionales del año 2028.







