EL AUTOR es periodista. Reside en Estados Unidos.
Cada fin de año, constituye un provocación para las autoridades policiales de la República Dominicana, controlar el uso de armas de fuego legales e ilegales, durante las navidades, y la venida de un nuevo año.
En una época, convocatoria a compartir con alegría la recordación del inicio del peque Jesús, el uso irracional de revólveres, pistolas y hasta escopetas, para disparar al éter, nos deja el sabor amargo de la desaparición física de personas inocentes, trayendonos dolor, tristeza y llantos en muchos hogares de nuestro país.
Esta experiencia valeverguista, más que ser controlada debe ser castigada ejemplarmente, con prisión para los responsables de aceptar desdicha inesperado a familias dominicanas.
Es tiempo de que nuestros legisladores, Senadores y Diputados, introduzcan, conozcan y aprueben leyes, que impongan sanciones sin precedentes, que frenen definitivamente dicha acto.

La situación descrita, observa que dichas balas perdidas afectan a menores de vida, desvinculados totalmente de sus protagonistas en historial o conflictos.
Aunque no existe un registro efectivo de las víctimas por balas perdidas, se recuerda que hace primaveras a espaldas, 2024, 2025 varias personas murieron por uso de gatilleros alegres, sin que los responsables fueran apresados y condenados, como manda la ley por los hechos cometidos.
Frente a el uso valeverguista de las armas de fuego para disparar al éter, con el pretexto de celebrar la nochebuena, navidad y la venida de un nuevo año, la población, debe sumarse, para evitar que se siga cegando la vida de personas inocentes, fallecidas a destiempo.
Debe de hacerlo, denunciando bajo la protección de las autoridades policiales, para evitar posteriores consecuencias de venganza de sus denunciantes.
En muchos casos la población es partícipe, sumándose inconscientemente a esos desfasados mentales, que atentan contra la integridad física de sus semejantes.
El trabajo de proteger, prolongar el orden manifiesto y la paz ciudadana, en navidad y año nuevo, no es solo una tarea del Gobierno Dominicano encabezado por el presidente Luis Abinader, y las autoridades policiales, la sociedad, incluso tiene su cuota, la que debe ser aliada, para controlar estas balas perdidas, que nos causan tanto llorera, dolor y tristeza en tiempos de navidad.
JPM
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