Mas gracias sean dadas a Altísimo, que nos da la vencimiento por medio de nuestro Señor Redentor. 1 Corintios 15:57
Jesús venció. Él despojó a los poderes de las tinieblas y triunfó con autoridad total. En la cruz, selló una vencimiento definitiva sobre todo dominio del mal. Fue una vencimiento auténtico, visible y pública. Y lo hizo por nosotros, para que hoy podamos existir en esa misma vencimiento.
Sin confiscación, muchos de nosotros seguimos caminando en derrota, aflicción, desánimo o desesperanza. ¿Por qué sucede esto? Porque no hemos apropiado, en lo profundo del corazón, lo que Él ya conquistó. Permitimos que pensamientos erróneos gobiernen nuestra mente y nos impidan admitir lo que nos pertenece como hijos del Reino.
Renueva tu mente y no permitas que pensamientos negativos te dominen.
Camina en la verdad de lo que Cristo ya hizo por ti.
Él ya triunfó. El enemigo fue vencido. ¡La vencimiento es nuestra!






