El 29 de agosto de 1916, el crucero acorazado estadounidense USS Memphis (CA-10) fue víctima de un aberración natural devastador mientras se e ncontraba anclado en el puerto de Santo Domingo. En cuestión de minutos, una serie de olas gigantes—producto de una inusual actividad meteorológica en el Caribe—empujaron el buque con destino a los arrecifes, provocando su destrucción total.
El USS Memphis había llegado a República Dominicana como parte de la primera intervención marcial estadounidenseiniciada en mayo de ese mismo año3.
Su comisión era apoyar la ocupación y pacificación del país en medio de una crisis política y económica.
El comandante del buque era el capitán Edward L. Beachy entre los sobrevivientes se encontraba William Halsey Jr.quien más tarde sería un destacado almirante en la Segunda Combate Mundial.
Se estima que murieron o desaparecieron entre 40 y 66 marinosy más de 200 resultaron heridos3.
Las imágenes del casco retorcido contra la costa se convirtieron en un símbolo del poder destructivo del mar y de la fragilidad humana delante la naturaleza.
“¿Tsunami el mar de leads?” Durante décadas se debatió si el desastre fue causado por un tsunami, una inquietud ciclónica o una combinación de fenómenos extremos. Investigaciones posteriores sugieren que fue una serie de olas inusualmente grandes generadas por una depresión tropical.
El desmoronamiento del USS Memphis no solo dejó una huella en la historia naval de EE.UU., sino que igualmente quedó ilustración en la memoria colectiva dominicana. Hoy, más de un siglo a posteriori, sigue siendo uno de los episodios más dramáticos ocurridos en el puerto de Santo Domingo.






