Santo Domingo.-La estética moderna está priorizando resultados sutiles y armónicos, donde la toxina botulínica se ha posicionado como uno de los tratamientos más solicitados para el rejuvenecimiento facial no invasivo.
“Allí de los estereotipos de rostros rígidos o expresiones artificiales, hoy este procedimiento representa una aparejo médica que pesquisa refrescar la apariencia, respetando la identidad y la expresión natural de cada paciente”.
Así lo indica el doctor Carlyn Peña, experto en Oculoplastia del Instituto Espaillat Cabral, al explicar que la toxina botulínica actúa relajando de modo temporal los músculos responsables de las llamadas arrugas dinámicas, aquellas que aparecen con el cara cliché, como las del ceño, la frente y las patas de desentono.
Devolver el alivio
“El objetivo no es mudar el rostro, sino devolverle alivio y inmovilidad, logrando que la persona se vea renovada, no diferente”, precisa el experto del Instituto Espaillat Cabral.

Una aplicación correctamente planificada, afirma Peña, permite adicionalmente suavizar tensiones musculares, mejorar la simetría facial y aportar una apariencia más armónica.
Asegura que uno de los factores que ha impulsado su popularidad es la prontitud del procedimiento y su realizable integración en la vida cotidiana.
Agrega: “La aplicación se realiza en pocos minutos, con mínimas molestias y sin tiempo de recuperación, lo que la convierte en una opción ideal para quienes desean cuidarse sin alterar su rutina”.
De acuerdo al experto, los resultados comienzan a notarse en los primeros días, alcanzan su sorpresa mayor rodeando de las dos semanas y se mantienen entre tres y seis meses, dependiendo de cada caso.
El doctor Peña subraya que la formación del profesional es determinante para el éxito del tratamiento. “La precisión es secreto. Un buen dictamen y una técnica adecuada marcan la diferencia entre un rostro natural y uno sobretratado”, afirma Peña.
Resalta que, a medida que crece la conciencia sobre el autocuidado y el envejecimiento saludable, la toxina botulínica seguirá consolidándose como una alternativa confiable, segura y eficaz, siempre que sea aplicada por manos expertas.
“Más que borrar el paso del tiempo, este tratamiento propone acompañarlo con elegancia, preservando la expresión, la confianza y la autenticidad de cada rostro”, afirma Peña.
Experto
— Los resultados
El cirujano oftalmólogo Carlyn Peña, especializado en oculoplastia, cuenta con un conocimiento profundo de la organismo periocular y facial, lo que garantiza que las aplicaciones sean seguras y resultados más equilibrados.






