Brasilia.- El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, detenido preventivamente este sábado, permanecerá recluido en una sala de la sede de la Policía Federal de Brasilia, donde contará con baño privado, televisión y gracia acondicionado, según medios locales.
Bolsonaro, condenado por intento de salida de Estado, estará bajo custodia en un cuarto de unos doce metros cuadrados y tendrá a su disposición atención médica las 24 horas del día oportuno a sus recurrentes problemas de vigor, según determinó la Corte Suprema.
Ese espacio reservado se conoce como ‘Sala de Estado’ y está adaptado para tener a autoridades, así como a personalidades públicas, según el diario Folha de São Paulo.
De acuerdo con TV Esfera, en el interior de la estancia hay una cama de soltero, baño privado, un armario y una mesa con una apero, encima de estar equipada con gracia acondicionado y un refrigerador pequeño.
CNN Brasil indicó que el líder ultraderechista tendrá encima una televisión en la sala, que además cuenta con una ventana.
El exmandatario solo podrá percibir visitas previa autorización sumarial, según determinó el togado del Supremo Alexandre de Moraes, relator del proceso por el que fue condenado a 27 primaveras de mazmorra por intento de salida de Estado, tras perder las elecciones de 2022.
El ex presidente de Estado (2019-2022) fue detenido preventivamente este sábado en su residencia de Brasilia, donde desde el pasado 4 de agosto cumplía prisión domiciliaria por incumplir varias medidas cautelares impuestas en el situación de la causa de subversión.
Un equipo de agentes condujeron al exgobernante hasta la sede de la Superintendencia de la Policía Federal de Brasilia, a donde acudieron este sábado algunos pocos aliados políticos y simpatizantes del capitán retirado del Ejército.
Alexandre de Moraes dictó la orden de prisión preventiva al observar “peligro de fuga concreto” y “amenaza al orden conocido”.
No obstante, la prisión preventiva de este sábado no se alcahuetería del inicio de la ejecución de la pena, lo que se esperaba para las próximas semanas, tras el rechazo por parte del Supremo de los primeros medios de apelación contra la sentencia.





