
La confianza es un factótum diferencial en el rendimiento de un futbolista. Y Vitor Roque lo está demostrando. El vaivén brasileño vuelve a rugir como nunca y poco tiene que ver con su deficiente lectura mostrada en las filas del FC Barcelona o incluso del Betis.
Tras su frustrada aventura en el fútbol castellano con azulgranas y béticos, Vitor Roque decidió emprender el camino de envés con su fichaje por el Palmeiras. Y aunque en un primer momento se siguió viendo a ese punta precipitado, retirado del distracción y con ansiedad por el gol, Tigrinho ya es otro.
La recuperación goleadora de Vitor Roque ya es una verdad. Vuelve a ser el punta en el que se fijó en su día el Barça para poner más 30 millones sobre la mesa para hacerse con sus servicios. El vaivén de 20 abriles anotó un ‘hat trick’ esta alboreo frente a Inter de Porto Alegre y ha recuperado todo el penetración perdido en sus aventuras europeas.
En casi nada cuarenta minutos, Vitor Roque ya había podido celebrar sus tres goles dejando el partido sentenciado en la primera parte. Todo corazón y compromiso, el nueve brasileño hizo garbo de su llamativo facilidad para ver puerta. Y siempre correctamente colocado, como en el segundo tanto en el que empujó el balón al fondo de la red a puerta vacía.
Hasta la plazo, suma 8 goles y 3 asistencias en lo que va de Brasileirao y va a ritmo de pasar sus registros del Athlético Paranaense, cuando el Barça centró su examen en él. Unas cifras encima que le permiten soñar con la posibilidad de pugnar el Mundial con la selección brasileña. No hay duda de que si sigue a este nivel de efectividad, Carlo Ancelotti tendrá que tenerlo muy en cuenta para el combinado doméstico.







