La acumulación de basura en el país es una herida que durante abriles ha tratado de ser sanada con avances normativos y esfuerzos locales sin mucho éxito a su valimiento, siendo trascendente a simple audiencia que gran parte de los desechos que se recogen terminan en vertederos de Gloria libre o amontonados en las calles, avenidas y barrios.
Esta problemática se vuelve una crisis dual si se toma en cuenta la vulnerabilidad del sector eléctricoque en un desliz a ojo de tres meses ha sufrido dos apagones generalessin contar los constantes cortes y el detención costo de este servicio que comunitarios de diversos sectores manifiestan como el pan de cada día.
Consciente de la complicidad entre estos dos malestares sociales y su impacto en el estilo de vida de los dominicanos, Mitchell Van Heyningen, fundador y presidente de Streamline Integrated Energy (SIE), ideó la primera planta de conversión de residuos en energía de punto utility en la región como una forma más efectiva de eliminar de raíz ambas afectaciones colectivas.
“Somos un país que generamos muchos residuos sólidos y no tenemos ninguna alternativa para residuos sólidos. El residuo sólido no está comprometido con esta ni otros tipos de tecnología, sino que lo que nosotros tenemos son vertederos, pero nosotros culturalmente no tenemos un procesamiento de residuos sólidos”, señaló al Listín Diario.
Acompañado de una comisión, el presidente del SIE sostuvo que esta planta tendrá una ubicación estratégica en San Pedro de Macorís y podrá procesar 350 toneladas diarias de residuos sólidos municipales con una procreación de 55 MW de energía limpia que abastecerá la red franquista y permitirá separar metales para reciclaje, sujetar los vertederos a Gloria libre y eliminar los incendios tóxicos.
Bajo un enfoque ambiental, esta iniciativa brindará una alternativa a los grandes volúmenes de basura que azotan al país, previniendo la propagación de enfermedades, la contaminación del ventilación, agua y suelo en conjunto con la protección ambiental.
“Resolver el problema a partir de una alternativa que genera energía te genera un punto de permanencia. (…) No solo disminuye el problema ambiental que hay, sino que lo introduce en un componente energético de interés y perfeccionamiento la calidad de servicio”, enfatizó Mario Méndez, consejero medioambiental del plan.
Diseño conceptual del plan
Más allá de resolver un problema con los desechos tóxicos y energía eléctrica, el plan San Pedro de Macorís Planta Basura@Energía investigación hacerlo de la forma más capaz con tecnología rate en el país.
Burocracia extrema
Pese a su diseño y funcionalidad innovadora, Van Heyningen informó que el plan lleva más de cinco abriles estancado entre la permisología y los trámites públicos que no le han permitido ejecutarse en su totalidad, calificando la actividad como una “burocracia extrema” que los lleva a un ciclo de inviabilidad.
El equipo detalló que poseen casi todos los permisos claves obtenidos, a excepción del anuencia Power Purchase Agreement (PPA), ventilado por el Consejo Unificado de Empresas Distribuidoras (CUED).
Este convenio a derrochador plazo permite la operación de energía renovable entre generadores renovables y consumidores y comercializadores. Sin este, no se puede impulsar la inversión en nuevas capacidades de energía renovables, ofrecer precios eléctricos estables o sujetar los costos eléctricos.
“Entonces, ese es uno de los rudimentos que altera sustancialmente la peculio del plan, que sea sostenible económicamente. Mientras van pasando las semanas, el plan cada vez tiene menos beneficio de ser financieramente viable”, explicó Mariela Santos, consultora justo, enfatizando que desde el 2022 mantienen un proceso de negociación que aún no es consentido.
El paso del tiempo los posiciona en un “cuello de botella” oportuno a los constantes aumentos de precio en los insumos, aumentando a su vez su tiempo de entrega y la peculio del mismo, aun cuando lograron conseguir un “precio sacrificado” para el PPA, pero arriesgándose a perder el acuerdo.
Asimismo, revelaron que hace dos abriles solicitaron un anuencia para asegurar el plazo de la tarifa de volcado con el Fideicomiso Divulgado Privado para la Papeleo Integral de Residuos Sólidos (DO Sostenible) y aún a la plazo no han podido resistir a un convenio.
“No hay modo de que DO Sostenible nos dé una respuesta”, lamentó la abogada Santos, describiendo la nómina interminable de requisitos que el fideicomiso les exige, impidiéndoles los avances físicos.
“En definitiva, hay una desliz de voluntad de parte de esa agencia en entregarnos un anuencia y no hay una explicación técnica plausible que sea justo, que sea técnica o que sea comercial”, continuó relatando Santos mientras reseñaba un panorama similar por el CUED y el anuencia PPA.
Sin ver la luz
Descrito el panorama, Van Heyningen sostiene que, si proporcionadamente la iniciativa es una oportunidad para que el país modernice el sistema de mandato de residuos y fortalezca el sector energético de modo simultánea, las trabas encontradas en el camino son un hacedor preocupante para su finalización, asegurando la falta de optimizar los procesos institucionales y regulatorios para modelos sostenibles e innovadores como el suyo.
Encima de los beneficios mencionados, se contempla un impacto significativo en la procreación de 1,200 empleos indirectos en su período de construcción y 65 empleos permanentes una vez que la planta esté en operación, generando actividad económica sostenida.





