Desde su origen, la Policía Franquista fue manejada para beneficio de la tiranía que encabezaba Trujillo con visión marcial. Ello explica la constante de designar como principal del cuerpo a un oficial superior marcial.
Un marcial y un policía son entrenados para desempeñar roles muy diferentes. Básicamente, el policía debe trabajar en el mantenimiento del orden sabido, el marcial tiene como cometido defender la Constitución de la República y, especialmente, la soberanía franquista.
Roles diferentes deben tener entrenamientos distintos, claramente diferenciados.
Ahora que se acento, de nuevo, de un plan de reforma para la Policía, el primer primero, como diría el inolvidable Jorge Puello Soriano (El Men), es el conjunto de requisitos para el ingreso al cuerpo.
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Adicionalmente de los documentos de identificación y los récords de notas y título de bachillerato, cartas de los curas o pastores de la iglesia del ensanche o pueblo, carta de la sociedad de vecinos y carta del club deportivo. Estado físico excelente. Elevación mínima de 5 pies 8 pulgadas. Prueba de velocidad en 100 metros planos. Someter al solicitante a pruebas de baño, prueba de recitación y escritura.
Una vez aceptado, intenso software de clases de karate, defensa personal sin armas, con cuchillos, con palos, manual de embuste.
Maña de tiro con revólver, con pistola, con escopeta y con metralleta ligera.
Clases de vigilancia, observación, inteligencia y forma de compilar datos en el teatro del crimen.
El entrenamiento del reclutamiento debe ser estrictamente en materias que interesen y convengan a un agente de la Policía para el desempeño correcto de su cometido de amparar el orden sabido.
Las clases sobre el conocimiento de la Constitución, respeto a los derechos humanos y nociones del Código Penal, deben ser enseñadas de forma tal que cada agente sepa cuál es su deber y cuáles sus derechos.
Lo más importante no es enseñar a un muchacho a marchar en orden cerrado, a saludar los símbolos patrios y a sus superiores, lo más importante es inculcarle que su cometido es preventiva, disuasiva y ejecutiva, que el arsenal que porta no es para golpear, sino para defender a los ciudadanos.
Obviamente que un software así, y lo que descuido, no es como para que envíen a las calles a un mozo uniformado como policía a los dos meses, aunque sea sin armas.
Ausencia más feo que un policía garateando con una persona sin tener el entrenamiento para dominarlo. Evitemos ese espectáculo.
Ojalá que esta vez haya una reforma de verdad y que la Policía sea policía y deje de tener carácter paramilitar.
Además.





