
De tiempo en tiempo se conocen informaciones provenientes de la Procuraduría Caudillo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, que revelan que existen grupos delincuenciales que se gastan un dineral para contar orgías, en las cuales se violan a menores de existencia.
Para estas violaciones sexuales a menores de existencia se ha confirmado el uso excesivo de drogas y son utilizadas como sedes cabañas, villas y ricas residencias, que están a la perspicacia indiferente de las autoridades competentes.
Entre los casos más recientes, uno ocurrió en esta ciudad de San Francisco de Macorís, liderado por los jóvenes Bryan Starlin Liriano y Randy Batista, hoy en prisión de forma preventiva por disposición de la Oficina Jurídico de Servicios de Atención Permanente de la provincia Duarte.
Estos hechos aterradores en perjuicio de menores de existencia se han extendido a la ciudad de Santiago y el Distrito Doméstico, cuyos organizadores ya están en manos de la Dirección Central de Inteligencia de la Policía Doméstico y del Ocupación Manifiesto.
Si es verdad que en esta última orgía participaba “un pastor evangólico” y el supuesto patrón Juan Luis de los Santos Polanco, urge que los padres de niños y niñas tengan un maduro control sobre con quiénes salen sus hijos a cumpleaños y actividades religiosas.
Son tantos los escándalos de violación de menores de existencia en el distrito doméstico, que dolorosamente tenemos que aposentar es la moda de estos tiempos.






