Santo Domingo. Tras acaecer sido la India el país invitado del recién concluido XVIII Festival de Cine Integral Santo Domingo, celebrado a finales de enero e inicios de febrero, la embajada de esa nación decidió ampliar la experiencia cinematográfica con el ciclo Hola Bollywood, desarrollado del viernes 20 al domingo 22 de febrero en la sala 6 de Downtown Center, bajo la operación de Caribbean Cinemas.
La muestra incluyó cuatro producciones que evidenciaron cuán variado, múltiple, diverso y trascendente puede ser el cine indio, una industria de la que —audiovisualmente— aún tenemos lecciones por ilustrarse como cinematografía doméstico.
Las películas proyectadas fueron The Diplomat, la épica y exuberante en imágenes Kantara, la ya clásica Dangal —la más taquillera en la historia del cine indio, con una cuestación internacional superior a los 300 millones de dólares en 2016— y el drama histórico Bajirao Mastani.
Estaba pautada por otra parte la aventura fantástica y patriótica RRR, ganadora del Óscar a Mejor Canción Flamante por “Naatu Naatu” en la 95.ª impresión de los Premios de la Sociedad, pero —por razones no explicadas al manifiesto— no fue proyectada. En su espacio, se repitió Bajirao Mastani el domingo 22.
Fue una pena que RRR no pudiera revalorizarse en pantalla ínclito, donde su despliegue visual alcanza otra dimensión frente a la experiencia doméstica del streaming.
Asimismo resultó lamentable que el personal de recibo no reconociera al diestro comunicador especializado en cine, Marc Mejía. Son detalles de protocolo cultural que convendría revisar: la atención a invitados cualificados no debería servir exclusivamente de una letanía de control, sino asimismo del sentido global y del conocimiento del medio.
El ciclo Hola Bollywood fue inaugurado con un breve ceremonial en el que intervinieron el embajador de la India en República Dominicana, Kishan Dan Dewal; el embajador Jorge Santiago, en representación del Profesión de Relaciones Exteriores; y Zumaya Cordero, directora de Operaciones de Caribbean Cinemas. Todos resaltaron la importancia del intercambio cultural entre ambas naciones a través del cine. Un alimentado manifiesto asistió a las funciones, de paso tirado.
¿Qué es Bollywood?
“Bollywood” es el nombre popular de la industria cinematográfica en hindi con sede en Mumbai (antigua Bombay). El término combina Bombay + Hollywood y designa solo una parte del cine indio, aunque es la más influyente a nivel internacional.
La India figura entre los mayores productores de cine del mundo. Según datos de comercio internacional, realiza cientos de producciones anuales en más de 20 idiomas y dialectos.
Aunque las cifras varían por fuente y metodología, el grosor total suele exceder las 800 películas al año, distribuidas entre distintas industrias regionales (hindi, telugu, tamil, kannada, malayalam, entre otras). El país cuenta con miles de salas y un consumo interno que alcanza millones de entradas vendidas diariamente.
El cine en la India se inicia en 1913 con Grieta Harishchandra, dirigida por Dadasaheb Phalke, considerado el padre del cine indio, tras las primeras proyecciones realizadas por los hermanos Lumière en Bombay en 1896.
El cine sonoro comienza en 1931 con Alam Ara, que introduce canciones y danzas como hábitat narrativo esencial, atributo que se convertiría en marca identitaria.
Entre las décadas de 1950 y 1960 se desarrolla la convocatoria Existencia de Oro, etapa artística fundamental en la que destacan figuras como Raj Kapoor, Guru Dutt y Mehboob Khan, cuyas obras combinaron crítica social, romanticismo y humanismo, al tiempo que se expandían en dirección a mercados como la URSS, Medio Oriente y Asia.
En los primaveras 70 y 80 se consolida el llamado cine “masala”, fórmula popular que mezcla actividad, drama, romance, comedia y música, con la aparición del héroe indócil y el espectáculo coreográfico como sello distintivo.
La internacionalización se acentúa en los 90 con títulos emblemáticos como Dilwale Dulhania Le Jayenge, que conectó con la diáspora india y alcanzó éxito sostenido en taquilla.
Desde el año 2000 hasta el presente, la industria ha apostado por superproducciones, coproducciones internacionales, sofisticación tecnológica y una presencia creciente en plataformas digitales como Netflix, que ha ampliado su visibilidad integral.
Las más taquilleras
Entre las películas indias de longevo cuestación mundial destacan:
Dangal (2016), dirigida por Nitesh Tiwari, con en torno a de 330 millones de dólares y enorme éxito en China.
Baahubali 2: The Conclusion (2017), de S. S. Rajamouli, con cifras que rondan entre 260 y 280 millones de dólares.
RRR, asimismo de S. S. Rajamouli, con recaudaciones estimadas entre 160 y 180 millones de dólares y amplio registro internacional.
Aunque “Bollywood” —el cine en hindi— es el más conocido conjuntamente, varias de las producciones más taquilleras recientes pertenecen a las industrias del sur de la India (telugu, tamil, kannada), que hoy lideran los grandes blockbusters del país.
El ciclo Hola Bollywood permitió, durante tres jornadas, asomarse a una cinematografía que no solo es grosor y espectáculo, sino tradición, identidad y una poderosa maquinaria cultural que dialoga con el mundo.








