Publicado: 10/03/2026 – 00:01
Actualizado: 9/03/2026 – 11:01 PM
La afirmación periódica acerca del potencial dominicano para convertirse en suplidor de productos agropecuarios en el Caribe isleño, y un poco más allá, surge de forma periódica, particularmente cuando alguna coyuntura conflictiva amenaza con remolcar a todos a la carestía y la precariedad.
Esta vez el tema ha sido tocado por la vicepresidenta Raquel Peña, que ha exhortado a los líderes del sector a impulsar las exportaciones en un momento que parece propicio para ello.
“Nuestros productores deben estar preparados para explotar esos momentos”, señaló al participar en el acto de obstrucción de un congreso agropecuario que tuvo zona en Punta Cana.
La existencia es que oportunidades como las del momento se presentan de repente y es posible que desaparezcan de la misma forma, particularmente porque al afectar tantos intereses al mismo tiempo lo sensato parece ponerse de acuerdo cuanto antiguamente para ponerle remedio al conflicto.
Una “civilización” de exportación en cualquier ámbito es forjada paso a paso y una vez establecida debe cuidársele con esmero.
Claro, un período crítico puede ser laborioso para alcanzar mercados que de otra forma serían imposibles por razones variadas, entre ellas las lealtades con algún suplidor, los hábitos de consumo y la partida de políticas de incentivos, sin las cuales la inercia puede volverse inconmovible.
Acerca de este punto la vicepresidenta Peña dio seguridades a los productores agropecuarios reunidos en el Este, que desde el Gobierno se continúa trabajando para mejorar o establecer lazos comerciales con países que representan oportunidades para el crecimiento de las exportaciones dominicanas.
Toda dificultad, por compleja que sea, puede ser convertida en una oportunidad y la del presente no es la excepción.





