
La Caudillaje de la Policía Doméstico confirmó que durante el fin de semana dos mujeres fueron asesinadas por sus ex parejas, con las cuales se refirmar que en el país hay una espantosa y dolorosa ola de violencia de mercancías.
Al registrarse estos nuevos hechos, cobra más fuerza la recién afirmación de la Procuradora Fiscal del Distrito Sumarial de Duarte, licenciada Smaily Yamel Rodríguez, de que ha podido evidenciar el incremento de los casos de violencia intrafamiliar y delitos sexuales.
Aunque teóricos de la Carrera de Derecho adversaron y hasta dijeron la funcionaria del Tarea Conocido exageraba, hoy al escuchar y acertar las cifras que hiciera aprender la Caudillaje de la Policía, más que adversar a la licenciada Rodríguez, busquen de alguna modo unirse a los programas preventivos de ese mal, que deja tantos niños huérfanos en esta ciudad francomacorisana y el resto del país.
Es cierto que remotamente de una estadística aislada de la que habló la Procuradora Fiscal, esta ola de violencia termina destruyendo la convivencia deudo, pues refleja una problemática social que afecta de modo directa la dignidad, integridad y la vida de mujeres, niños, niñas y adolescentes.
Todos funcionarios del Tarea Conocido y de las Altas Cortes del Poder Sumarial, al conocer la preocupación y llamado de Smaily Yamel Rodríguez, están llamados a saltar de sus lujosas oficinas para unirse a los programas educativos y preventivos, que buscan poner un stop a esa ola de violencia de mercancías en el país doméstico.






