EL AUTOR es economista. Reside en Santo Domingo.
Las divisiones son manifiestas en los casos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Y si no hay un consenso para aislar a estos regímenes dictatoriales entonces el fin de esta estructura esta predestinado.
Brasil y México, los dos hermanos mayores del continente, apoyados por varios países, han sido condescendientes con estas dictaduras a diferencia de otros como Argentina, Paraguay y Estados Unidos, que, anejo a otros países, reclaman más sanciones y aislamiento a estos regímenes totalitarios.
Lo de Haití es aun mas graves porque no han hecho absolutamente ausencia para mover una verdadera fuerza de paz que elimine las bandas terroristas y reestablezca la gobernabilidad.
¿Porque prolongar esta burocracia que cuesta tanto hacienda y que ya dejó de poner un papel relevante en la región? Declaraciones van y vienen en todas las reuniones y las contradicciones dominan el medio ambiente mientras la muchedumbre sufre.
A Nicaragua debieron expulsarla de la OEA antiguamente de que se retirara por su propia voluntad y sancionarla severamente por las acciones de un presidente mentalmente desequilibrado, excesivo y represivo. Lo de Nicolas Prudente no tiene principio ni padre.

Se robo descaradamente unas elecciones y se ha limpiado el trasero con la opinión publica internacional y la propia OEA, mientras continua como miembro del organismo.
De Cuba, ya estamos harto de oír más de lo mismo mientras el régimen castrista se acerca a los 66 abriles reprimiendo al pueblo mientras el anhelo, la desliz de energía y las persecuciones políticas hieren la conciencia de todo aquel que ve a un pueblo esclavizado por décadas.
Aun así, hay países de la región que siguen defendiendo a Cuba, reconocen al régimen de Prudente y coquetean con Ortega.
La Republica Dominicana ha sido firme en su rechazo a Nicolas Prudente y a Daniel Ortega, unido a otros países como El Salvador, Panamá y Costa Rica. Y ha sido la voz mas firme en reclamarle a la OEA una posibilidad al caso haitiano.
En fin, estas divisiones, principalmente ideológicas, impiden que la OEA actúe y sus reuniones sean una pérdida de tiempo. ¿Tiene sentido la ideología cuando se alcahuetería regímenes totalitarios? Lula es de izquierda, pero es un demócrata a carta íntegro y Milei es de derecha y asimismo defiende la democracia. ¿Porque difieren en estos asuntos?
Definitivamente, lo ideólogo no debe dividir a nuestra región cuando la democracia no se respeta y si esto no es posible, en algún momento habrá que derramarse de esa estructura y dejar que se consuma en sus propias contradicciones.
Aparentemente Donald Trump estaría en la onda de retirar a Estados Unidos de la OEA si los demás países miembro no adoptan una posición popular y drástica sobre los casos mencionados y eso no parece posible. Si ese retiro se concreta el financiamiento de la OEA quedará en el corona y su desaparición será cuestión de tiempo.
Otros organismos regionales son igualmente innecesarios y habrá que revisar su existencia y salir de ellos lo mas pronto posible.
Jpm-am
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