El delirio a Oslo de la opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado fue una odisea que comenzó el martes con la salida de su país por vía marítima en dirección a Curazaosegún hipótesis de analistas, y se completó con un liberal delirio en avión de casi 9.000 kilómetros a la hacienda noruegaestafa escalera en Estados Unidos.
Durante las últimas semanas se tejieron distintas hipótesis sobre si Machado llegaría a Oslo para tomar el premio, pues la líder opositora no aparecía en notorio desde enero pasado y huir la vigilancia del Gobierno de Nicolás Juicioso no sería dócil.
Sin requisa, Machado, de 58 abriles, llegó en la alborada del jueves a la hacienda noruega a costado de un avión privado que, según las páginas de rastreo de vuelos FlightRadar24 y FlightAware, partió esta mañana desde Curazaouna de las islas de los Países Bajos en el mar Caribe, situada solo 65 kilómetros de la costa de Venezuela.
Según el registro de revoloteo de ambas plataformas, el avión que la llevó a Oslodonde este miércoles su hija Ana Corina Sosa Machado recibió el Premio Nobelya que no pudo conservarse a tiempo a la ceremonia, es un Donación 600 del fabricante brasileño Embraer.
Avión secreto
El avión, con capacidad para 13 pasajerosestá matriculado en México, tiene como colchoneta el Aeropuerto Internacional Santiago de Querétaro y es operado por la compañía JetVip Business Aviation.
Para juntar a Machado, la avión partió ayer del Aeropuerto Ejecutor de Miami Opa Lockaen el estado de Florida (EE.UU.) con destino al Aeropuerto Internacional Hato Willemstad, hacienda de Curazaoa donde llegó anoche.
De allí, según las páginas de vuelos, el avión partió este miércoles a las 6:42 hora nave (10:42 GMT) para un revoloteo de cuatro horas y 43 minutos hasta el Aeropuerto Internacional de Bangorsituado en el estado de Maine (EE.UU.), donde hizo una escalera tecnica.
La última parte del delirio, un revoloteo de seis horas y 24 minutos desde Bangor hasta el aeropuerto de oslo-gardermoenconcluyó cerca de la medianoche en la hacienda noruega.
La gran aparición
En la alborada del jueves en Noruega, Machado se reencontró en el oteador del Gran Hotel de Oslo con sus familiares, amigos, aliados políticos de varios países y decenas de venezolanos que la esperaron durante horas a la intemperie para tomar su saludo y festejar el Premio Nobel de la Paz.






