SANTO DOMINGO- Llega la hora donde “los hombres se separan de los muchachos”, con grandes particularidades de una Liguilla LDF que inicia el sábado augurando conflagración de altos misiles en los navíos, y en la cual los gigantes habrán de reñir contra rivales capaces de “quitarlos del medio”.
La triunfo (43 puntos) ganó la reto regular sin aplastar, pero con un cuartel que fue segundo en menos goles permitidos (merienda) para un índice de +21. Anotó treinta y dos tantos.
Pantoja llega tan válido como las primeras fechas del campeonato, aun tras impactante goleada recibida en su comprensión y a contraparte de perder el falleba de la etapa. Incluyó su gran falleba victorias contra el fortachón novato Salcedo, los infranqueables Delfines y Moca.

“Nuestro válido es el serie en equipo, y aunque vamos a por todo, la meta inmediata pasa por montar entre los mejores cuatro, delante rivales todos duros”, advirtió el monitor de los oestedomingueños, Adolfo Monsalve.
Cibao, quien igualmente comenzó cayendo delante su archirrival regional (Moca), resultó el más consistente entre anotaciones y goles recibidos.
La siempre poderosa enseña naranja, igual que Pantoja antaño campeona del Caribe, quedó como segundo (41 unidades), pero decano bombardero y último recipiente de misiles en su abrigo (+26), fruto de sus treinta y siete dianas.
“Este es un equipo extenso, y no podemos aspirar a menos que vencer el título, aunque sabemos que afrontamos un playoff que habrá ser mucho competitivo”, resaltó el DT del tetracampeón y cinco ligas, Junior Sheldeur.
El navío salcedense terminó tercero, con una devastadora ataque (33 goles), guiado por el líder de los cañoneros, Daniel Jamesley (15 anotaciones).
“No nos damos por cumplidos. Ahora buscaremos con más fe pasar la Liguilla, y así demostrar lo que somos”, atacó Arturo Berroa, técnico celeste.
Los Delfines (finalistas Copa 2025), ocuparon cuarta plaza, con excelente índice +11 (anotaron 31 tantos).
Los restantes Moca (24 unidades) y OyM (mismo orden) clasificaron cuasi precariamente, por decadencia en últimas cinco fechas. La auri-negro sólo sumó siete de quince tantos disponibles, con índice de cero y el clasificado de último ataque (21 goles); mientras la entidad decayó con seis unidades.
La omeyana (23 puntos) terminó aquel período asediada por Atlántico (22) y el Vega Vivo (20) hasta postrer pitazo. A contraparte, fue el equipo más ofensivo en primera centro de la etapa, con diecisiete de sus 29 dianas.





