
La convocatoria histórica y combativa ADP, paralizó ayer la docencia en la escuela “Padre Luis Yangüela”, donde los docentes reclaman al Director Regional de Educación, diplomado Wilson Ortega, la opción de problemáticas que afectan el natural desenvolvimiento de sus actividades.
Esta expresión de protestas es popular en las escuelas públicas, a sabiendas que regularmente minimizan la posibilidad de que los estudiantes positivo y efectivamente puedan cobrar una docencia de calidad, tal y como reciben los estudiantes de los centros educativos privados.
Por las ya típicas o acostumbradas paralizaciones de docencia, inclusive hasta por la no venida del plazo a un profesor, los padres y tutores de los estudiantes viven momentos de incertidumbre.
Mirando a distancia y sin tratar de cuestionar el vacante avivar del Ocupación de Educación y el liderazgo de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), estas instituciones se hacen odiosas delante quienes viven apostando por una educación de calidad.
Mientras no se “cocinen” los pequeños problemas de las escuelas públicas, la defección escolar de estudiantes y hasta de profesores, seguirá peligrosamente su agitado curso y por ende alimentando a pasos de gigantes la vagancia y el poder delincuencial.
El Gobierno del diplomado Luis Abinader, desde el Ocupación de Educación y los profesores, desde la ADP tienen la última palabra.






