Advertía en el año 2023 sobre la condición de adoptar medidas para avisar los posesiones de acontecimientos que se aproximaban y que ocurrirían a nivel entero. Adelanté que vendrían “tiempos difíciles” y que la sensatez obligaba a adoptar “un manual, una vademécum que permita al ciudadano o a la nación afrontar con éxitos la nueva verdad”.
La idea del manual provino del Parcialidad Mundial, organismo que organizó un foro para discutir el tema y sugerir a las naciones preparar sus propios manuales para hacer frente a las crisis que se avizoraba.
Expresé entonces que: “Estaremos expuestos y sentiremos por ejemplo los posesiones económicos y financieros causados por la lucha geopolítica entero, lo cual ocurre independientemente de la voluntad de nuestros pequeños países. Afrontaremos las alzas de los combustibles, de los alimentos y de muchos servicios. Veremos cómo las grandes potencias reajustan sus respectivos dominios y se reposicionan en bloques económicos, comerciales y financieros”.
Aunque sugerí al Estado dominicano, a la competición y a los ciudadanos que, acogiéndose a las recomendaciones del Parcialidad Mundial, elaboren sus propios “manuales para tiempos difíciles”, no se adoptaron medidas en ese sentido.
No obstante, acontece que ya atravesamos por las marejadas de los tiempos difíciles y ¿se le ocurrió a determinado del gobierno, de la competición o a algún ciudadano elaborar su “manual de tiempos difíciles”? Creo que no. Que yo conozca, nadie ha preparado un plan, software, ni mucho menos planificó carencia que sirva para hoy aseverar que nos hemos adelantados con medidas que sirvan para sortear los posesiones de los conflictos globales. Por ejemplo, los embates de la hostilidades de Rusia y Ucrania, y ni siquiera para el flagrante trance entre Israel, Irán y Estados Unidos.
No hemos hecho carencia para desafiar los posesiones de esas peligrosas contiendas belicistas totales. Ni tan siquiera nuestros liderazgos (del gobierno y de la competición) han pensado valorar la posibilidad de sacar algún provecho a estos trances que tienen repercusiones mundiales. Pero, ¿qué se puede hacer? Bueno, creo que debemos prever dónde y cómo nos dañan estas disputas entre naciones. Debemos, encima, afinar estrategias que nos permitan sacar algún beneficio a este estado de inestabilidad entero.
Incertidumbre
Creemos, y espero estar erróneo, que la palabra incertidumbre es la más socorrida en la presente. Esta expresión está presente en los diarios, noticieros, en expresiones de los expertos, los analistas de geopolítica y páginas digitales de todo el mundo. Los principales observadores de la geopolítica y del flagrante estado de hostilidades entero utilizan con increíble frecuencia este término, el cual de por sí, según nuestro parecer, es pesado y luce satisfecho, colmado de pesadumbre.
“La incertidumbre se refiere a la equivocación de certeza o seguridad sobre poco, a menudo asociada con la duda, la indecisión y la equivocación de información. Se manifiesta en situaciones donde no se puede predecir un resultado futuro o no se tiene un conocimiento completo de un evento pasado o presente”, según la definen tratadistas del tema. Éstos plantean que: “En diversos campos, como la ciencia, la peculio y la psicología, la incertidumbre es un concepto importante que se debe considerar al analizar situaciones y tomar decisiones”.
Pero ¿afecta actualmente la incertidumbre a los dominicanos? Claro que sí, que nos invade la incertidumbre. Y se debe a diversas razones. Podemos citar que, primero, una de las principales causa de esta perplejidad es tener que afrontar el manejo de la interminable crisis migratoria y fronteriza haitiana; segundo, el estallido de la hostilidades Israel, Iraní y Estados Unidos, así como el prisión entre Rusia y Ucrania; y tercero, la situación socio-económica en que se desenvuelve el gobierno y que se expresa amargamente en la población.
Todo lo previo es causa de incertidumbre, lo cual implica según los especialistas:
1) “Descuido de certeza: No retener con seguridad lo que va a acontecer o lo que ha pasado.
2) Duda e indecisión: Dificultad para tomar decisiones adecuado a la equivocación de información o conocimiento.
3) Desconocimiento: No tener toda la información necesaria para comprender completamente una situación”.
¿Qué hacer frente a la crisis entero?
La incertidumbre es originada, asimismo, por la equivocación de información. Igualmente, por la variabilidad natural, limitaciones en la medición y eventos futuros. Asimismo, esta irresolución genera ansiedad y estrés, inseguridad, desasosiego y dificultad para tomar decisiones.
En ese contexto, el Parcialidad Mundial ha planteado que “los países necesitan ayuda para avisar las crisis, prepararse frente a ellas y enfrentarlas de una forma que no los desvíe de sus objetivos de progreso”.
En el caso de República Dominicana, el gobierno ha anunciado que se reunirá para determinar las medidas que adoptará el país para evitar la posible crisis que causará la hostilidades entre Israel, Irán y Estados Unidos, la cual, aunque se detuvo por gestiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continuará causando posesiones negativos a la peculio y a la estabilidad mundial, en razón de que, como advirtió un analista de geopolítica castellano, “un stop el fuego no es un tratado de paz”. Eso quiere aseverar que sigue velado la incertidumbre de la crisis.
Por otra parte, la situación que vive la humanidad ha hecho flotar otras innumerables y temidas palabras y conceptos que son dignos de resaltar a los fines de que podamos calcular la magnitud de estos conflictos bélicos que han puesto a la humanidad al borde de una tercera hostilidades mundial.
Cuando escuchamos o leemos en textos digitales a connotados analistas, vemos el uso intensivo de vocablos, como son: Controversia, caos, desintegración, preocupación, conflicto, angustia, pánico, desasosiego, temor, migración, crisis, sensación de indefensión, depresión, subsidios e inflación. El uso de estos términos reflejan un malestar intrínseco en las sociedades, de lo contrario tuviéramos viendo vocablos como apego, esperanza, concordia, sosiego, alegría, etc.
Golpeando papas
Por eso hemos sugerido que frente a este punzante círculo que nos muestra el esfera universal, el gobierno disponga que, de una vez y por todas, se cree un “manual de tiempos difíciles”, a los fines de estar prevenido frente a hechos como el que ocurre en el Medio Oriente y no se coja al país “asando batatas”.
Hemos planteado, encima, que el presidente Luis Abinader y su ministerio disponga, en las reuniones de su ministerio ministerial para evaluar la crisis, tomar en cuenta las siguientes sugerencias:
-Discutir un plan franquista de siembra masiva de productos agrícolas de primera condición para que, frente a cualquier carestía por plataforma de los carburantes, el pueblo tenga llegada a los alimentos sin mayores contratiempos. “Engullir es primero”, expresa la consigna proselitista.
-Puntualizar y explicar a la población los posesiones que tendrán en la peculio las alzas de los precios de los carburantes, de forma que “no permita que nadie perturbe tu paz”, la sagrada paz del pueblo dominicano.
-Igualmente, preparar una campaña publicitaria para explicar al pueblo la raíz de la crisis y sus posibles soluciones. Debe recordarse y tomar en cuenta que la equivocación de información es una de las principales causas de la incertidumbre.
*El autor es periodista.






