
Cuando el temporalizador marque las doce de la medianoche, estaremos despidiendo el año 2025, que nos dejó hechos lamentables, como la tragedia de la discoteca “Jet Set”, el destape de corrupción en SeNaSa y las llamadas huelgas impopulares de grupos del Movimiento Popular y Social.
Todavía el año 2025 nos dejó sembrado un endeudamiento manifiesto, que fue justificado por el gobierno de Luis Abinader con las gran cantidad de pensiones solidarias y la realización de obras de explicación, que a la apariencia de todos, dejaron inconclusas los gobiernos del PLD.
En el plano lugar y provincial, el 2025 nos dejó la inauguración en su primera período del Hospital Regional “Doctor Atractivo María Gatón”, obra que en lo inmediato enriqueció los servicios de vigor en quienes carecen de fortuna económicos para acoger atenciones en el sector privado.
Reza un refrán que expresa que la esperanza es lo posterior que se pierde, por lo tanto, estamos esperanzados que a principio del nuevo año, podamos ver la inauguración total del Hospital Regional, la avenida de circunvalación “Julio Antonio González Burell” y la carretera Naranjo Dulce-Río San Juan.
Apostemos a acoger el nuevo año, con menos motoristas que odian su propia vida, policías no mafiosos, funcionarios no corruptos, periodistas que enriquezcan la verdad, líderes populares abogando por una mecanismo del Movimiento Popular y sacerdotes dispuestos a exigir en las calles la alternativa de las problemáticas sociales.
Adiós año 2025 y bienvenido año 2026.






