Santo Domingo.-La depresión, que según destaca la Estructura Mundial de la Lozanía (OMS), es frecuente y a menudo subestimada en adultos mayores.
No siendo una parte frecuente del envejecimiento, afectando su calidad de vida y comorbilidad con otras enfermedades, y aunque es tratable, el estigma y la yerro de diagnosis son barreras, siendo secreto la detección temprana y el apoyo social, control y apoyar lazos familiares para manejarla.
Estas consideraciones son del psicólogo clínico Jorge Mercado, profesional del Sección de Servicios de Lozanía del Consejo Doméstico de la Persona Envejeciente (Conape), entidad del Estado dominicano encargada de proteger y respaldar los derechos fundamentales de los adultos mayores del país.

En ese sentido, al musitar de las estrategias para combatirla, el experto describe que la depresión es un trastorno del estado de talante enfermo, más que una simple tristeza, que afecta cómo piensas, sientes y actúas, causando pérdida de interés, sofoco, cambios en el sueño/apetito y dificultad para concentrarte, requiriendo tratamiento profesional (psicoterapia, tratamiento) y cambios en estilo de vida para manejar sus causas multifactoriales y síntomas persistentes.
- Psicoterapia: la terapia cognitivo-conductual ayuda a cambiar patrones de pensamiento y comportamiento negativos.
- Medicamentos: antidepresivos (como los ISRS) pueden ser recetados por un médico, a menudo anejo con terapia, en casos moderados a graves.
- Tratamientos avanzados: para casos resistentes, existen terapias de estímulo cerebral o medicamentos más nuevos, siempre bajo supervisión médica.
Indica que es importante el apoyo social:
• Apoyo social: acento con familiares y amigos de confianza sobre tus sentimientos.
- Expresa emociones: lleva un diario, acento sobre lo que sientes para procesarlo.
- Pensamiento positivo: intenta encauzar tus pensamientos de guisa más amable y constructiva, combate la autocrítica.
- Actividades placenteras: retoma hobbies o descubre actividades que disfrutes y te hagan sentirte correctamente.
Incitación cognitiva
Al afrontar la importancia de la estímulo cognitiva destaca que el menoscabo cognitivo es una disminución de las habilidades mentales (memoria, pensamiento, estilo, causa) que va más allá del envejecimiento frecuente, variando de leve a severo, y puede ser una señal temprana de demencia o alzhéimer, aunque no siempre progresa a ellos.
Asegura que la estímulo cognitiva en adultos mayores es crucial para apoyar y potenciar habilidades mentales como memoria, atención y razonamiento, favoreciendo un envejecimiento activo, longevo independencia y calidad de vida.
Sintomatología
— Es muy amplia
Sus síntomas incluyen pérdida de memoria, dificultad para concentrarse o completar tareas, problemas para encontrar palabras y cambios de comportamiento, con causas diversas como antigüedad, genética y traumatismos.






