La asesinato a cuchilladas por su pareja en el sector Gualey de Rosmery Sosa, de 30 primaveras y causa de tres hijos, es otro dramático toque de atención sobre la ola de femicidios que ha sacudido al país.
Cada caso debe ser trillado como un desafío para rediseñar y vigorizar las acciones preventivas. En el caso de la causa de tres hijos los familiares aducen que era víctima de violencia intrafamiliar, pero que por temor ocultaba los conflictos con su pareja.
Tal parece que por otra parte de las medidas para proteger a las mujeres, las autoridades tendrán que acercarse más a las familias para detectar y aprestar a tiempo cualquier signo que pueda desembocar en una tragedia. No parece tan difícil.
El supuesto victimario, identificado como José Ramón Montero, de 32 primaveras, se entregó a la Policía posteriormente de descuidar la campo del crimen. La mujer laboraba en una banca de apuestas.







