Desde temprano en la mañana de ayer, varios ciudadanos reportaron en las redes sociales sobre un supuesto desplome en una excavación de la Corporación Minera Dominicana (Cormidom) en Maimón. Se proxenetismo de la misma mina, de cobre y zinc, donde, en el 2022, el criollo Gregory Alexander Méndez, de 28 abriles, y el colombiano Carlos Yépez Ospina, de 40 abriles, quedaron sepultados por casi dos semanas ayer de ser rescatados. Igualmente allí, en el 2021, murió un minero dominicano oportuno a un deslizamiento de tierra.
Aunque las redes daban cuenta del nuevo incidente en la mina, ayer las versiones oficiales hablaron del desplome en horas de la tarde. No obstante, varias fuentes confirmaron a Diario Exento que el derrumbe se produjo a las 8:45 a.m., dejando a 80 obreros atrapados.
Las reacciones
Minutos luego de que la información llegó a las páginas digitales de parte, informando por otra parte que no había heridos, surgieron las versiones oficiales contradictorias sobre el suceso.
Primero, el Empleo de Energía y Minas dijo que el azar tuvo espacio específicamente a la 1:00 de la tarde. Luego, que todos habían sido rescatados exitosamente. Y, unos minutos luego, las fotos en un salón mostraban a un gran camarilla de mineros sudados y sucios descansando.
La Corporación Minera Dominicana (Cormidom) es la empresa que explota el veta en la comunidad de Maimón y la responsable de lo que allí sucede. El rol del Empleo de Energía y Minas, como representante del Estado dominicano, consiste en respaldar que se cumpla con los protocolos y exigir una investigación en caso de sucesos como el de ayer. Está irresoluto la explicación de por qué Cormidom tardó en advertir lo ocurrido, incluso, a su cofradía, la Cámara Minera y Petrolera Dominicana, o por qué el Gobierno tomó la hachón en el tema.
“Como resultado del evento, 80 trabajadores quedaron inicialmente aislados en una zona subterránea, sin que se hayan reportado lesionados ni situaciones de incomunicación. El primer camarilla salió a las 3:21 de la tarde y el zaguero, a las 4:30 de la tarde.
De inmediato, la empresa activó su plan de emergencia y marcha, según lo establecido en sus protocolos de seguridad. Las autoridades del Empleo de Energía y Minas y de la Dirección Caudillo de Minería y del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) fueron notificadas oportunamente y se mantienen en estrecha coordinación con la empresa operadora.
Tras las acciones de respuesta, todo el personal se encuentra ya en zona segura y movilizándose cerca de la superficieconforme a los procedimientos establecidos“.
El texto resulta contradictorio. Primero dice que a las 4:30 p.m. salió el zaguero camarilla de los mineros atrapadosluego, un párrafo más delante, que se estaban “movilizando cerca de la superficie”.
¿Ya se encontraban fuera o no?
Las contradicciones no pararon allí.
“El Empleo hace un llamado a los familiares de los trabajadores a permanecer la calma y aguardar en los protocolos de seguridad que se están aplicando, tanto por parte de la empresa como de las autoridades gubernamentales”, cerraba el comunicado del Empleo de Energía y Minas que igualmente fue distribuido por la Presidencia.
¿Por qué los familiares no estaban calmados si los mineros se encontraban sanos y salvos? Ojalá cualquiera responda.
La empresa Cormidom guardó silencio sobre el incidente, hasta pasadas las siete de la oscuridad, cuando colgó un mensaje en Instagram que resultó ser una traducción acortada de las demás notas de prensa ya distribuidas.






