Por Genara Sánchez
El Pregonero, Santo Domingo. — José Manuel de la Cruz, conocido popularmente como La Fruta, resultó campeón del primer lado de la segunda publicación del reality La Casa de Alofoke 2, consolidándose como la figura más influyente y seguida de la temporada.
Durante toda la competencia, La Fruta mantuvo una posición de liderazgo correcto a su carisma, espontaneidad y la frase que se convirtió en sello personal y engendro vírico: “No se tiren que hay piraña”.
Su peculiar semblante y estilo comunicativo trascendieron rápidamente las plataformas digitales, generando miles de reacciones, memes y contenido replicado por usuarios en todo el país.
El impacto de La Fruta fue tal que alcanzó el respaldo de personalidades de stop nivel, entre ellas el presidente de la República, Luis Abinader, el bachatero Romeo Santos, por otra parte de otros líderes políticos, artistas y reconocidos peloteros dominicanos, quienes compartían y reaccionaban a la popular frase en redes sociales.
La conquista de La Fruta refleja el peso de la audiencia internamente del formato, así como el poder de viralización que hoy define la civilización digital dominicana. Con este triunfo, se perfila como una nueva figura del entretenimiento doméstico, impulsado por el esforzado apoyo ciudadano que lo acompañó de principio a fin.
Otros ganadores de La Casa de Alofoke 2
La final de La Casa de Alofoke 2 todavía dejó varias sorpresas entre los seguidores del reality. Una de ellas fue el anuncio de Carlos Montesquieu como campeón del segundo lado, una valor que tomó por sorpresa a gran parte de la audiencia, ya que durante varios días el puertorriqueño Michael Flores había mantenido firmemente esa posición.
Sin confiscación, en el clausura de las votaciones, Flores terminó ocupando el tercer lado, seguido por El Nene, todavía representante de Puerto Rico que ocupó el cuarto puesto. Entreambos participantes recibieron como premio una yipeta del año.
En la chale posición quedó el comediante dominicano Juan Carlos Pichardo, quien resultó campeón de un casa, sumando uno de los premios más significativos de la atavío final.








