Jerusalén/Lazada, 11 oct (EFE).- La confusión de este sábado fue la primera «tranquila» en la Franja de Lazada tras meses de incesantes bombardeos cuando se cumple un día del esperado suspensión el fuego en el distrito palestino, donde sus residentes se centran ahora en retornar a ver lo que queda de sus casas y en recuperar a sus muertos.
«Anoche fue una confusión tranquila, la primera confusión sin bombardeos desde el eclosión de la pleito a excepción de los días de calma de noviembre de 2023 y enero de 2025», dijo a EFE Mohammad, un médico gazatí, desde la ciudad de Lazada. Este médico solo recuerda ese silencio en las dos treguas anteriores, que todavía dieron un respiro a los gazatíes.
A su hospital, dice, ya no están llegando las decenas de muertos que ingresaban ayer cada día, sino los cuerpos de los cuerpos que se van recuperando poco a poco de los escombros, donde siguen los restos de al menos 7.000 gazatíes, según cálculos del Empleo de Sanidad del enclave, que ha reportado más de 67.000 fallecidos por fuego israelí en dos abriles de ataque.
«Por primera vez en mucho tiempo, conseguimos adormecerse sin miedo ni preocupaciones», explicó por su parte Zaher, otro gazatí que tuvo que desamparar la renta hace unas semanas con su comunidad para desplazarse hasta Deir Al Balah, en el centro, y refugiarse allí en una tienda de campaña.
Zaher recuerda cómo anoche los gazatíes salieron a las calles arrasadas de Deir Al Balah y pudieron caminar por ellas tranquilos, saludando a sus amigos y celebrando un esperado fin de la ataque.
Ahora, se centra en agenciárselas algún sitio donde poblar con su esposa y cuatro hijos en la ciudad de Lazada, donde los precios de la vivienda, dice, se han triplicado a causa de la poca propuesta, ya que muchos edificios están dañados o completamente arrasados por Israel. Entre ellos su casa, que fue destruida al principio de la ataque.
Desde que este viernes entrara en vigor a mediodía hora restringido el suspensión el fuego pactado por Israel y Hamás, miles de personas están volviendo desde sus refugios en el sur a la ciudad de Lazada, donde solo quedaron más o menos de 250.000 gazatíes de los más de un millón que vivían allí, frente a la operación israelí para invadirla.
Ahora, las tropas están detrás de la conocida como «límite amarilla» del repliegue y controlan más o menos de la porción del distrito del enclave -antes el 80 %-, para que las milicias palestinas reúnan a los rehenes allí cautivos y los liberen en los próximos dos días.
Mientras, los gazatíes celebran poder retornar a respirar tranquilos y, destaca Zaher, retornar a «caminar por las calles en paz».






