La Reserva Federal inició este martes un discusión mensual del que no se esperan recortaduras de tipos en un momento en el que la entidad considera que su política monetaria está en posicionamiento indiferente para encarar presión inflacionaria y amor del mercado profesional, mientras se demora que el presidente Donald Trump anuncie pronto a su candidato para presidir el organismo.
Los analistas no prevén ningún movimiento por parte del Comité Federal de Mercado Libre (FOMC) -que ya rebajó en un cuarto de punto el referencial en su inicial reunión de diciembre hasta dejarlo en un rango entre el 3.5% y el 3.75%-, sobre todo luego de que las actas del discusión apuntaran a que el parcialidad emisor podría no mover ficha en los próximos meses.
Aunque hay visos de división entre los miembros con derecho a voto en el comité, las minutas dejaron claro que varios de ellos sugirieren que “probablemente sería apropiado sostener el rango objetivo sin cambios durante algún tiempo”.
“Los miembros del FOMC quieren observar avances concretos en la inflación antaño de recortar aún más las tasas de interés. Esto llevará tiempo y respalda la idea de posponer alrededor de el final (de 2026) cualquier ciclo adicional de recortaduras”, han asegurado Erik Weisman y Kish Pathak, economista presidente y analista de renta fija respectivamente de MFS Investment Management.
Uno y otro analistas apuntaron que el mercado profesional “está débil, pero no se está hundiendo” y que a su vez la ralentización de la inflación impulsada por los aranceles de Trump “es un proceso muy tardo”.
“Incluso si una mejoramiento en la creación de empleo no llega a materializarse, persistirán las dudas en torno al objetivo de las restricciones a la inmigración sobre la estrechez del mercado profesional. El árbitro final de este debate será el ritmo de la inflación salarial. Es poco probable que surjan respuestas claras a estas cuestiones en el corto plazo”, sentenciaron.
A su vez, el buen rendimiento del PIB en el tercer trimestre del año inicial y las buenas perspectivas para los datos de los últimos tres meses de 2025 parecen conceder un cierto colchón a la Fed para sostener la prudencia.
A esto se une el inédito clima de coacción ejercido por Trump y la Casa Blanca, que han llevado al presidente de la Fed, Jerome Powell, en presencia de los tribunales por un supuesto caso de fraude en la remodelación de la sede del organismo que muchos consideran la enésima muestra de las presiones del republicano para disminuir el precio del efectivo.
El propio Trump volvió a insistir este martes a los medios en que quiere “ver descabalgar los tipos” mientras se demora que en cualquier momento anuncie a su candidato para sustituir a Powell, cuyo mandato expira en enero, al frente de la Fed.
Algunos creen que el mandatario -que ha dicho estar decantado por el exgobernador de la Fed Kevin Warsh o por su asesor financiero Kevin Hassett- podría incluso anunciar mañana su atrevimiento al pestillo de la reunión del FOMC.





