El momento no puede ser más importante y oportuno para que el presidente de la Suprema Corte de Conciencia, Luis Henry Molina, reivindicara la esencia del Poder Legal.
Delante la incertidumbre estimulada por las pasiones que prevalecen, Molina ha tenido la mejor respuesta al afirmar: “Cuando un sentenciador puede lanzarse sin temor, desconocedor a presiones externas y sin cálculos fuera del Derecho, la sociedad anhelo en certeza, en igualdad y en confianza”.
Recordó que la equidad cumple una función que definió de contramayoritaria al proteger derechos “incluso y, sobre todo, cuando hacerlo resulta impopular”.
Cada sentenciador debería aquilatar el mensaje del además presidente del Poder Legal en la toma de decisiones.
La equidad, como dijo Molina, no está para deleitar, sino para proteger los derechos que garantizan la Constitución y las leyes. Debe entenderse.






