Santo Domingo.– Platicar de salubridad íntima femenina sigue siendo un tema rodeado de mitos, silencios y desinformación, como es el caso de la disbiosis vaginal.
Esta condición es más global de lo que se piensa y afecta directamente el consistencia de la microbiota vaginal y puede impactar la calidad de vida de muchas mujeres.
Para comprender mejor este tema, conversamos con la doctora Libni A. Valenzuela, ginecóloga y tocólogo, doble en medicina reproductiva y andrología.
¿Qué es la disbiosis vaginal?
La disbiosis vaginal se refiere a la pérdida del consistencia en la cantidad y calidad de las bacterias beneficiosas que habitan la vagina. Estas bacterias, conocidas como microbiota vaginal, cumplen una función protectora fundamental. Cuando este consistencia se rompe, la vagina queda más expuesta a infecciones, inflamación y molestias persistentes.

¿Cómo funciona la vagina desde lo biológico y fisiológico?
La vagina es una cavidad supuesto, pues sus paredes permanecen en contacto cuando está en reposo. Cuenta con glándulas que secretan sustancias para su protección y engrase. Su largura oscila entre los 7 y 10 centímetros y puede modificarse durante la excitación sexual, gracias a neurotransmisores como la oxitocina, que permiten la elongación de los pliegues vaginales y aumento de las secreciones.
¿Cómo es una secreción vaginal común?
La secreción vaginal fisiológica es común y necesaria. Está compuesta en un 90 a 95 % por agua, adicionalmente de sales orgánicas e inorgánicas, urea, carbohidratos, mucinas, ácidos grasos, proteínas como la albúmina, inmunoglobulinas que forman parte del sistema protector, glóbulos blancos en pequeño cantidad, hierro y enzimas como las lisozimas. Igualmente contiene restos del tejido vaginal, que se descama de forma continua y natural como parte del proceso de renovación celular. Esta secreción puede variar según la existencia, ciclo menstrual o estado hormonal, sin que eso signifique necesariamente una patología.
¿Qué factores pueden alterar la microbiota ?
Son muchos los factores que influyen. Entre los principales se encuentran la existencia, la período del ciclo menstrual, los desequilibrios hormonales -especialmente del estrógeno y la progesterona-, un sistema inmunológico comprometido y enfermedades inflamatorias, metabólicas o crónicas. Igualmente influyen niveles elevados de azúcar, como ocurre en pacientes con diabetes, el uso prolongado de esteroides, gravidez, perimenopausia, menopausia y climaterio. A esto se suman factores externos como el uso inadecuado de jabones agresivos, óvulos o cremas vaginales sin indicación médica, duchas vaginales, vapores con compuestos químicos y la ingreso de objetos sexuales sin una correcta higienización.
¿Qué papel juegan los lactobacilos en la salubridad vaginal?
Los lactobacilos, conocidos como bacilos de Döderlein, son las bacterias más abundantes y protectoras de la microbiota vaginal. Su función principal es proseguir un concurrencia ácido que impide la proliferación de microorganismos patógenos. Cuando disminuyen, aumenta el peligro de infecciones como la vaginosis bacteriana, asociada a bacterias como Gardnerella, o la proliferación de parásitos como Trichomonas. Este desequilibrio puede incluso afectar glándulas vaginales importantes, como las de Bartolino y Skene.
¿Todas las secreciones vaginales requieren tratamiento?
No. Este es uno de los errores más frecuentes. No todas las secreciones son patológicas ni todas corresponden a un cuadro de vaginitis. Siquiera todas las vaginitis son causadas por hongos, bacterias, parásitos o virus. En etapas como la perimenopausia o la menopausia puede presentarse una vulvovaginitis atrófica, asociada a un deuda hormonal, cuyo manejo es completamente diferente y debe ser indicado por un profesional de la salubridad.
¿Cuándo es necesario comparecer al tocólogo?
Es fundamental consultar delante síntomas como ardor, picazón, hinchazón o inflamación en la vulva o la vagina. Igualmente si se presenta secreción blanca espesa similar a cuajo cortada, secreción amarillo verdosa o verdosa con olor a pescado. Una evaluación médica adecuada permite identificar la causa positivo del desequilibrio y evitar tratamientos innecesarios que puedan empeorar la disbiosis.
¿Cuál es el mensaje principal a las mujeres?
La salubridad íntima requiere información, cuidado y respeto por los procesos naturales del cuerpo. Automedicarse o usar productos sin indicación médica puede alterar el consistencia vaginal. La educación y el comitiva profesional son claves para preservar la microbiota vaginal y aprestar complicaciones que afectan directamente la calidad de vida.
Funcionamiento
—Tomar decisiones
De acuerdo a la doble, comprender cómo funciona la microbiota vaginal y cuándo su consistencia se ve comprometido permite a las mujeres tomar decisiones informadas, comparecer a tiempo al doble y proteger una parte esencial de su salubridad reproductiva y sexual.






