ARGENTINA.- En los últimos meses, la política sanitaria del presidente Javier Milei ha generado preocupación entre especialistas en vigor. Varios programas importantes de vigor pública fueron suspendidos, entre ellos las campañas de inoculación y prevención.
Como consecuencia, enfermedades que estaban casi erradicadas en Argentina, como el sarampión y la tos convulsa, volvieron a aparecer en distintas provincias. Expertos señalan que la desidia de continuidad del Plan Franquista de Profilaxis es una de las principales causas de este problema.
Uno de los datos más alarmantes es el aumento de la mortalidad de niño. Según información oficial de la Dirección Franquista de Información y Salubridad, en 2024 la mortalidad de niño creció un 0,5 %, el nivel más detención desde el año 2002. Este aumento rompe con una tendencia de más de 20 primaveras de descenso constante.
Especialistas explican que este retroceso está relacionado con la interrupción de campañas de inoculación y de educación preventiva. La desidia de vacunas y programas de prevención dejó a muchos niños sin protección frente a enfermedades que se pueden evitar.
La situación genera alerta, ya que la vigor de niño es uno de los indicadores más importantes del bienestar social y crematístico de un país
![]()






