Saludos, doctora. Mi esposa y yo llevamos casi cuatro abriles de casadospero no ha sido factible. ella nunca ha creído en mí; para ella, yo siempre la he engañado, incluso desde antaño de casarnos, y eso no es verdad.
Ella cree que todo lo que le digo es una mentira, y me ha sofocado tanto con el tema de la infidelidad que un día le pagué a determinado para darle la razón. Ella se dio cuenta y, aun así, seguimos juntos.
Yo soy una persona que no sale de su casa: solo voy al trabajo y los domingos al recrearse. Ella siempre está conmigo, pero incluso cuando voy a casa de mi origen, cree que voy a engañarla. Me gusta ella, pero esta situación me está cansando. ¿Qué puedo hacer?
Respuesta:
Por lo que me cuentas, veo que la forma de ser de tu esposa ha dañado la dinámica entre ustedes; sin confiscación, ella no es la única responsable, pues considero que, de tu parte, faltó establecer límites claro.
Sé que la mayoría de las personas deja de hacer cosas pensando que eso ayudará a la pareja que tiene el miedo instalado en su forma de vincularse, pero verdaderamente no sucede así.
En definitiva, a tu pareja se le debe evaluar el tipo de apego que ha desarrollado y ayudarle a modificar su forma de interactuarpara que no sea desde el miedo.
Y para ti, recomiendo ilustrarse a aseverar no y responsabilizarse una posición más estructurada, en la que no sigas poniéndote al final de la fila, porque lo único que conseguirás es que tu acto sexual se apague completamente.
Ustedes son candidatos idóneos para iniciar un proceso terapéutico con un psicólogo doble en parejas, quien puede ayudarles a trabajar el problema y a ilustrarse a relacionarse desde la seguridad y la confianza, ya que ambas son prioritarias para toda relación sencillo.






