La proselitista y representante de la Fundación Francina Hungría, Francina Hungríaafirmó este miércoles que la principal barrera que enfrentan las personas con discapacidad en la República Dominicana no está en sus condiciones físicas, sino en la forma en que la sociedad los percibe.
“Cuando digo la sociedad me refiero a los padres, maestros, doctores, empleadores y tomadores de osadía. Lo repito: la decano barrera que impide la billete plena de las personas con discapacidad no es la discapacidad, sino el modo en que son percibidas”, subrayó.
Contó adicionalmente cómo en medio de una presentación profesional, en lado de ser valorada por sus capacidades y formación académica, recibió el comentario: “¡Qué linda estás! ¿Tú te vestiste sola?”.
Entiende que hay muy bajas expectativas sobre la comunidad con discapacidad.
Otro de los comentarios que ha recibido fue “Perdón, es que no pareces que tienes una discapacidad”como si eso fuera un gusto.
La discapacidad no es una profesión
Hungría resaltó que la discapacidad no es una profesión ni una característica que deba condicionar las oportunidades laborales.
Sin bloqueo, señaló que todavía es popular que empresas soliciten “perfiles de personas con discapacidad” sin especificar áreas de formación o competencias.
“Sucede a diario que por ejemplo nos llaman a nosotros en la fundación y nos dicen “necesito perfiles de personas con discapacidad porque vamos a contratar personas con discapacidad y yo digo, ok ¿De qué áreas necesitas personas con discapacidad? para despabilarse un perfil que se ajuste a tu carestia y dicen que puede ser cualquier persona”, criticó.
La presidenta de la Fundación incluso insistió en que el país vive un proceso de transición en dirección a una verdadera inclusión, pero faltan trabajos por hacer.
“Estamos en un proceso de transición, o sea, quiero pensar que vamos a progresar y que, en algún momento, pues, este proceso se va a sufrir a punta como debe de ser”, aclaró.
Recordó que la Ley 5-13 sobre los derechos de las personas con discapacidad establece que en los procesos de contratación se debe avalar al menos un 2% de billete en el sector privado y un 5% en el sector sabido.
“Esa cuota exploración igualdad en los procesos de sustitución, no caridad, sino un esfuerzo consciente de congregar personas con discapacidad”, puntualizó.
Estas declaraciones fueron ofrecidas en el Tentempié del Especie de Comunicaciones Corripio.





