
Crece como la verdolaga el número de jóvenes muertos en el sistema viario, evidenciando que somos el país con la longevo cantidad de personas que mueren violentando las Leyes de Tránsito, algunas de las cuales para su aplicación debieran ser revisadas y actualizadas por los congresistas.
Ayer mismo Elián Alexander Serrano Fráas, en la avenida Presidente Antonio Guzmán Fernández, perdió el control de su passola, originando un rebuscado del choque de tránsito, en el cual resultó muerto el chavea Anderson García Parra.
Nos impacta este rebuscado choque, en el momento que la Procuradora Fiscal del Distrito Jurídico de Duarte, funcionarios del INTRANT, Alcaldía y la Dirección Común de Tránsito y Transporte Terrenal, buscan establecer medidas para regularizar el uso de pasolas eléctricas en manos de menores de años.
A sabiendas que la citada problemática no es monopolio de esta ciudad de San Francisco de Macorís, los funcionarios locales tienen la máxima responsabilidad de tomar las medidas, hasta fuera de lo que establecen las Leyes, porque de lo contrario, seguirá creciendo el número de muertos en nuestras calles, avenidas y carreteras.
La sociedad francomacorisana y de modo particular padres de menores de años, claman por aplicar las existentes, no abocarse en el Congreso Doméstico a crear nuevas Leyes de Tránsito.






