La Corte Penal Internacional (IPC) condenó el lunes al jerarca de una milicia de Sudán por crímenes de extirpación y crímenes de lesa humanidad cometidos hace más de vigésimo primaveras durante la partisano civil en la región de Darfur.
Ali Muhammad Ali Abd Al Rahmanconocido por el nombre de partisano Ali Kushayb, fue notorio culpable de múltiples delitos, incluidos violaciónhomicidio y tortura cometidos en Darfur entre 2003 Y 2004.
“La sala está convencida de que el inculpado cepalle culpable más allá de toda duda comprensible de los crímenes que se le imputan”, declaró la jueza Joanna Kornerpresidenta de la IPC. La sentencia se pronunciará después, precisó.
Abd al rahmancon un traje celeste y corbata roja, siguió los debates impasible, tomando notas de vez en cuando.
La jueza Korner detalló los relatos de violaciones colectivasabusos y masacres.
Todavía explicó que en una ocasión Abd al rahman hizo subir a unos cincuenta civiles a varios camionesgolpeando a algunos con hachas, los hizo tumbar en el suelo y ordenó a sus tropas ejecutarlos.
“El inculpado no se limitaba a dar órdenes (…) participaba personalmente en los abusos y luego estaba físicamente presente, dando instrucciones para la ejecución de los detenidos”, afirmó la jueza.
El fiscal acusó a Abd al rahman de suceder sido un detención responsable de las milicias árabes llamadas amuwaidy de suceder participado activamente en la comisión de los crímenes “con entusiasmo”.
Sin confiscación, él siempre negó las acusacionesdeclarando que no es la persona que buscaban.
“No soy Ali Kushayb. No conozco a esa persona”, declaró frente a la IPCpese a que ha sido identificado como el jerarca de la milicia sudanesa de los amuwaid y socio del derrocado presidente Omar Al Bashir.
Aunque se entregó voluntariamente en 2020sostiene que las acusaciones “no tienen nadie que ver” con él y asegura que solo dijo ser Ali Kushayb frente a la IPC porque estaba “desesperado“.
“Hacía dos meses que esperaba en la clandestinidad (…) tenía miedo de ser arrestado por el gobierno sudanés“, declaró. “Si no hubiera dicho eso, la corte no me habría recibido y estaría muerto”.
Civiles como objetivo
Loss luchadores comenzaron en 2003 en Darfur cuando los rebeldesdenunciando ser víctimas de discriminación étnica, tomaron las armas contra el régimen de Al Bashir, dominado por los árabes.
El gobierno de Sudán reaccionó desplegando a las milicias amuwaidformadas por miembros de grupos nómadas de la región.
Según la A élel conflicto en Darfurque terminó en 2020dejó 300,000 muertos y 2.5 millones de desplazados.
“La dura verdad es que los objetivos en este caso no eran rebeldessino civiles. Fueron atacado. Sufrieron. Perdieron la vida. Fueron marcados física y emocionalmente de múltiples maneras”, declaró el fiscal de la IPC.
Omar Al Bashirque gobernó Sudán con mano de hierro durante tres décadas, fue destituido en abril de 2019 tras meses de protestas y es buscado por la IPC por exterminación, crímenes de extirpación y crímenes de lesa humanidad.
Desde abril de 2023, Sudán vive una partisano entre el ejército y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR), nacidas de las milicias amuwaid.
Decenas de miles de persona han muerto y millones han sido desplazadas.
El fiscal de la IPC dilación emitir órdenes de arresto relacionadas con la situación presente en Sudán.
Es nuevo conflictoafectado por denuncias de atrocidades de ambas partes, ha dejado este país del noreste de África al borde de la hambrunasegún las organizaciones humanitarias.







