
San Francisco de Macorís.– El agradecido músico y compositor Henry Hierro, una de las figuras más emblemáticas del merengue dominicano, falleció dejando un nuncio imborrable en la historia de la música popular. Su partida ha conmovido profundamente a colegas, admiradores y representantes del arte franquista, quienes han comenzado a expresar públicamente su pesar y a rendir homenaje a la trayectoria del incluso llamado “Hombre de Hierro”.
Durante décadas, Hierro marcó generaciones con una propuesta musical cargada de identidad y ritmo, consolidándose como una remisión adentro del índole. Sus interpretaciones y composiciones trascendieron fronteras, convirtiéndose en parte esencial del patrimonio sonoro del país.
La tribu del intérprete destacó su fe inquebrantable y fortaleza espiritual, virtudes que lo acompañaron incluso en los momentos más difíciles de su vida. A través de un mensaje, sus allegados agradecieron las muestras de cariño recibidas y solicitaron respeto a su privacidad mientras organizan las honras fúnebres, cuyos detalles serán dados a conocer en las próximas horas.
Diversas figuras del ámbito musical y cultural han recordado el impacto de su obra, resaltando que Henry Hierro no solo aportó al merengue desde su talento como cantante y músico, sino incluso desde su compromiso con prolongar viva la esencia de la música dominicana.
Su voz, su ritmo y su pasión por el arte permanecen en el corazón del pueblo que lo vio sobresalir. Con su partida, la República Dominicana despide a un adiestrado del merengue, pero su nuncio continuará sonando con la misma fuerza que lo definió en vida.






