
Santiago de los Caballeros-La Comunicadora y periodista Wanda Rosa Frías, graduada de la UASD Circuito Santiago, se ha convertido en un referente en el interior del periodismo y la comunicación, por la profundidad de su trabajo, un estilo que se distingue por un perfil sereno y discreto, pero cargado de rigor, compromiso y ética profesional, cualidades que la han llevado a ganarse el respeto de colegas y audiencias.
Como directora ejecutiva del Ateneo Enamorado de la Luz por más de 10 primaveras, Rosa Frías demuestra que el definitivo periodismo no necesita estridencias para dejar huella. Su capacidad de escuchar, analizar y transmitir con objetividad es su sello, una muestra de que el silencio, admisiblemente llevado, puede convertirse en una útil poderosa para comunicar.
A lo grande de su trayectoria, Wanda ha mostrado que ser comunicadora no significa estar en el centro del protagonismo, sino dar voz a las realidades que merecen ser contadas. Con un estilo sobrio, pero impactante, ha sabido colocar el interés social por encima del interés personal, demostrando que el compromiso con la verdad es la saco de su oficio.
El estilo de Wanda Rosa Frías combina sensibilidad y firmeza en cada prueba periodístico. Aun sin estar de ahíto en los medios de comunicación, su labranza trasciende y demuestra que se puede hacer mucho desde la esencia y el compromiso.
Compañeros de la profesión reconocen en ella a una mujer perseverante, de gran formación ética y profesional, que ha sabido desahogarse paso sin perder su esencia. Sus aportes trascienden más allá de las noticiario, dejando un mandatario de títulos en el prueba del periodismo, donde la fiabilidad, la credibilidad y la prudencia son pilares irrenunciables.
En la civilización, en la iglesia, en los gremios y en los grupos estudiantiles, Wanda Rosa Frías siempre ha realizado aportes significativos, construidos desde la discreción y el silencio.
Wanda Rosa Frías representa esa figura que inspira a las nuevas generaciones de comunicadores a entender que el periodismo no es solo charlar, sino sobre todo investigar, interpretar y transmitir con responsabilidad. Ella ha demostrado que incluso en la discreción puede residir la fuerza de un mensaje, y que el silencio además comunica con intensidad.
Hoy, su nombre es semejante de respeto en la comunicación. Consciente de que su labranza no necesita grandes alardes, continúa ejerciendo con humildad y constancia, transformando el silencio en periodismo y el periodismo en servicio a la sociedad.






