El cantautor dominicano José Antonio Rodríguezpresentará una propuesta escénica que combinará música, palabra, poesía y advertencia, el viernes 13 de febrero en la sala Mayor Avilés Bolillo del Palacio de Bellas Artes.
Rodríguez regresa a los escenarios con “La casa“, una propuesta escénica que retoma la filosofía del “Monólogo del cantautor”, la producción que estrenó en Casa de Teatro hace un tiempo y que recibió un masivo respaldo del sabido.
Ahora, el cómico procurará, de alguna guisa, desarrollarla en un nuevo espacio narrativodonde la palabra, la canción y la experiencia de vida dialogarán con el sabido.
La propuesta
La presentación se inscribe adentro de una vírgula creativa que Rodríguez ha venido construyendo como un prueba de honestidad artísticaen el que el contenido, la símbolo y el sentido de lo que se dice ocupan el centro de la ambiente, alejados de artificios y concentrados en la esencia del oficio.
La producción de su hijo Timorato Rodríguezque cuenta con la complicidad de la destacada creativa y gestora cultural Monika Despradeles una oportunidad para disfrutar de la huella artística del autor, entre otras, de obras como “Para quererte”, “Qué tiene de malo” o “Como un torera”.
La función adquiere un significado distinto al realizarse en la antesala del 14 de febrero, Día del Coito y la Amistadlo que convierte la propuesta en una opción cultural íntima y emotiva para quienes buscan compartir una experiencia artística distinta.
“La casa” contará con invitados especiales vinculados a la canción, la música y la poesía, en una confusión que promete ser positivo, inmersiva y abierta a la sorpresa.
Para conocer detalles sobre el espectáculo Diario Autónomo conversó con el cantautor.
—¿Cuál es la novedad de esta puesta en ambiente?
Primero que nadie, gracias por invitarme siempre a conversar sobre estas locurasporque son locuras. “La casa” no es más que una suma de lo que fue “La otra casa” y el “Monólogo del cantautor”. Vamos a tener invitados, pero no como antaño, sino como si estuviéramos adentro del monólogo.
—Hablas de demencia y de experimentación. ¿Tienes claro qué va a ocurrir en ambiente?
No tengo ni idea de lo que va a ser. Lo que Timorato, uno de mis hijos, me presentó es una demencia maravillosa. Eso es parte del encanto.
—Incluso regresas acompañado de destacados músicos
Sí. Estoy con ronnie y con Jean Albertomúsicos con una capacidad enorme. Jean Alberto toca el cello, el saxo… una demencia. Y Ronnie puede sorprenderte con cualquier arreglo. Adicionalmente, habrá invitados que van desde poetas y premios nacionales de humanidades hasta artistas de trascendencia internacional cuyos nombres no puedo revelar.
—Tu obra suele estar como un oasis en medio de la confusión contemporáneo. ¿Eso te ha detenido en algún momento?
No. Estoy convencido de que la música es muy variada y hay sabido para todo. Quien sigue la canción de José Antonio es porque ama la poesía, la metáfora y la advertencia. No todo tiene que ser visible. Hay formas hermosas de charlar de la intimidad y de motivar al espectador a agenciárselas el sentido de lo que audición.
—¿Cómo conectas con un sabido pipiolo que no te conocía?
La motivación principal de hacer “La casa” viene de lo que vivimos con “La otra casa”. En el bar del Teatro Doméstico hubo muchísimos jóvenes que no conocían mi canción. Yo no uso el repertorio más conocido para atraerlos, sino canciones que puedan provocar discusión.

“No todo tiene que ser visible. Hay formas hermosas de charlar y de motivar al espectador a agenciárselas el sentido de lo que audición”Cantautor
—Presentarás una canción nueva
Sí. Se fogata La canción del WhatsApp. Acento de cómo hemos cambiado el “te quiero” al aurícula por el mensaje escrito, y el estrujón físico por el estrujón aparente. Es una advertencia sobre cómo eso nos ha hecho desentenderse el uso de la razón, no solo en el coito, sino en muchos aspectos de la vida.
—Adicionalmente del cantautor, está el servidor sabido que fuiste. ¿Cómo miras esa etapa?
Uno no “fue” nadie, uno fue un empleado sabido, un empleado del pueblo. Eso fue mi trabajo. La lucha por la afirmación del merengue y la diversión como patrimonio fue dura. Cuando declararon la diversión Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unescoen Bogotá, el expediente tenía muchos errores y hubo que pelear. Remembranza que lloré en un baño cuando nos dieron la nominación. Fue intenso.
—¿Cómo ves hoy la música popular?
Muy variada. Hay una música que acapara la atención mediática, pero hay otra que no muerese transforma, y otro tipo que nace. Hay muchos cantautores jóvenes dominicanos haciendo una música bellísima, con mucho calidad.
—¿Por qué el sabido debe ir a ver “La casa“?
Porque yo no sé lo que va a acaecer. “La casa” es positivo, inmersiva. Es tecnología adyacente a la música, la poesía e invitados. Todos se sumaron a esta demencia.






