El autor es abogado. Reside en Santo Domingo
POR ROMMEL SANTOS DIAZ
El fundamento de la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras (DPCW) lo constituye la Carta de las Naciones Unidas desde sus preámbulos hasta el final de su contenido. En ese orden en la DPCW -por sus siglas en inglés- se establece que los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos internacionales, incluyendo la Manifiesto Universal de los Derechos Humanos, deben ser respetados y protegidos por los Estados.
En distinto, se expresa la preocupación de la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras (DPCW) en el entorno de la Carta de Naciones Unidas la aspiración a sostener la paz y la seguridad para dejar a las generaciones futuras una herencia que se califican de invaluable de un mundo emancipado de guerras.
Otra cuestión esencial en uno y otro textos internacionales, es la reafirmación de la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valía del ser humano , en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres , en la promoción del progreso social y la alivio de los estándares de vida para la gentío y las futuras generaciones, y la escazes de favorecer la coexistencia pacífica entre las religiones , las creencias y las etnias del mundo.

Tanto la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras como la Carta de las Naciones Unidas plantean la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza indicando que los Estados deben reafirmar solemnemente que se abstienen del uso de la fuerza bajo cualquier circunstancia , excepto cuando lo permita el derecho internacional y de ese modo deben condenar la embestida puesto que se proxenetismo de un crimen internacional.
Un aspecto de relevante coincidencia de la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras (DPCW) con la Carta de las Naciones Unidas es el relativo a que los Estados en sus relaciones internacionales deben sustraerse de la amenaza o el uso de la fuerza marcial contra la dignidad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o de cualquier otra forma incompatible con los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas.
En una interpretación deducción de los expertos redactores de la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras (DPCW) se observa el mandato de que los Estados deben prohibir cualquier acto o amenaza de violencia, sin importar los motivos o los propósitos, que ocurra para el ampliación de una actividad criminal individual o colectiva.
En la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras se destaca la importancia de la Resolución de la Asamblea Normal de las Naciones Unidas 2625 (XXV), en la que se enfatiza que los Estados deben fomentar relaciones amistosas basadas en el respeto en torno a el principio de la igualdad de derechos y de la emancipado determinación de los pueblos y debe tomar medidas apropiadas para proteger la paz universal.
En materia de convenios internacionales la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras se complementa con la Carta de las Naciones Unidas en la investigación de violaciones del derecho internacional, en particular , violaciones graves de los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales, y deben tomar medidas para reforzar que los Estados , ciudadanos y corporaciones no contribuyan a la comisión de violaciones del derecho internacional.
En esta importante Resolución de las Naciones Unidas y en la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras se hace un llamado a los Estados a condenar y criminalizar en su carta interna la planificación, preparación, inicio o ejecución de un acto de embestida por parte de alguna persona en posición efectiva para cultivar el control o dirigir la actividad política o marcial de un Estado , la cual por su carácter, importancia y escalera constituye una violación manifiesta del derecho internacional, lo que equivale a un crimen de embestida.
Finalmente, la Manifiesto de la Paz y Cese de Guerras y la Carta de las Naciones Unidas son instrumentos de significativa contribución a la paz y la seguridad internacionales con una vigencia de primer orden en el presente siglo XXI, sobre todo por promover la democracia internacional, la protección y el respeto a los derechos humanos en todo el mundo.
rommelsantosdiaz@gmail.com
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