
De tiempo en tiempo hay autoridades religiosas que explotan, diciendo verdades que muchos callan, a sabiendas que a su cerca de se anidan males sociales, que debemos todos enredar sin miedo y sin temor.
Citamos el caso del cura Alfredo Rosario, quien acaba de denunciar en su homilía que en las cercanías de la Iglesia existen puntos de saldo y consumo de drogas, todos a la paisaje de sus feligreses y las autoridades correspondientes.
El religioso quizás arropado con la frazada “sangrante” de Jesús, quien murió en la cruz por proponer la verdad y solo la verdad, afirmó que inclusive cerca de del Parque y el Destacamento Policial, igual se han instalado esos centros que “pudren” a los mejor de la inexperiencia.
Guardando la distancia, esperamos que el Director Regional Noreste de la Policía, universal Dionisio Natera Melenciano y los oficiales del Unidad Franquista de Control de Drogas (DNCD), se presenten frente a el cura Alfredo Rosario en la búsqueda de esa y otras informaciones, que tienen que ver con el poder del narcotráfico.
Si en verdad que ese es el panorama que pinta la parroquia “San Antonio de Padua, de la ciudad de Tenares, equivocación retener si las restantes entidades religiosas atraviesan por la misma situación, quizás frente a la observación indiferente de las autoridades que tienen el noble mandato de enredar al costo que sea.







