Por Luis Felipe Rosa Hernández
Modificar o enderezar una andana de conducta, cambiar hábitos y títulos aprendidos, requiere de una profunda consejo y comprensión de lo que se debe cambiar y el porqué las razones y motivaciones para encargarse un nuevo dechado.
La dirección de la ADP debe encargarse la indigencia de un cambio y emprender la autoevaluación desde una perspectiva histórica, estableciendo los cambios experimentados por esa estructura magisterial desde su salida hasta ahora. Como fue evolucionando y en virtud de qué+ factores, teniendo como entorno los cambios experimentados por la sociedad la nación dominicana y el mundo en que vivimos, en todos los sentidos.
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Sólo a partir de esa consejo y asumiendo una orientación y una metodología adecuada, podrá la dirección del sindicato de los maestros de la educación públicaconvocar a toda su estructura y a su membresía en universal, a una discusión en torno al oficio y el rol que le corresponde habitar para el logro de la educación y la sociedad que queremos.
Solo una consejo como esa, de guisa organizada y masiva, escuchando y tomando en cuenta a los dirigentes de todos los niveles, a los estudiantes y a los padres de ellos, a las comunidades y medios de comunicación, es proponer, con el pabellón puesto en el corazón del pueblo, podrá conducir a grandes y magníficas conclusiones, para automatizar los cambios requeridos y reorientar a la Asociación Dominicana de Profesores, en torno a un nuevo rumbo.
Mi consejo es que asuman con seriedad las críticas y observaciones formuladas desde diferentes ángulos, desde en el interior y fuera del educación y el movimiento sindical. Es hora de hacer un parada y no hacerse los desentendidos, porque eso puede ser nefasto para el futuro de una estructura, que como la ADP, ha costado demasiado esfuerzos y sacrificios.
Es hora de retomar los principios y líneas del sindicalismo clasista. Hay que romper con el burocratismo y el elitismo, con el anarquista sindicalismo y la visión economicista, así como las prácticas autonomistas en la toma de decisiones. Hay que retornar a las mejores prácticas y estilo de trabajo. La ADP necesita encargarse un nuevo dechado, ocupando una posición moderno en la reforma educativa como estructura no oficial (ONG).
Esa posición de vanguardia, como el sector sindical con anciano nivel cultural, por la condición de letrados de sus integrantes, que tiene adicionalmente una estructura que opera como una amplia red, las seccionales en todo el circunscripción doméstico y que goza de gran influencia social, en el conglomerado estudiantil, de los padres y sobre los demás integrantes de las comunidades donde operan los planteles escolares. La ADP tiene una gran relevancia.
Por todo eso debe ser socialmente responsable.






