La secretaria de Seguridad Doméstico de Estados Unidos, Kristi Noemanunció este lunes que los agentes de inmigración desplegados en Mineápolis empezarán a aguantar cámaras corporales a raíz de las muertes de dos ciudadanos a manos de estos oficiales en la mencionada ciudad y que la medida se extenderá a todo el país a medida que haya presupuesto habitable.
“Con impacto inmediato, desplegaremos cámaras corporales para todos los agentes en servicio en Mineápolis”, escribió en X Noem, que aseguró sobrevenir comunicado la medida con el director transitorio del Servició de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyonsel comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, y el zar fronterizo del Gobierno de Donald Trump, Tom Homan.
La semana pasada Trump decidió sustituir a la persona que estaba al frente de las redadas migratorias en Mineápolis (el detención oficial de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino) por Homan, con el evidente objetivo de redibujar su táctica en la ciudad tras la crimen de dos de sus ciudadanos a manos de agentes de inmigración.
“A medida que se disponga de financiación, el software de cámaras corporales se ampliará a nivel doméstico. Adquiriremos e implementaremos rápidamente cámaras corporales para las fuerzas del orden del Unidad de Seguridad Doméstico (DHS) en todo el país”, añade en su mensaje Noem.
Minutos luego de conocerse el anuncio de Noem, el propio Trump consideró en declaraciones a los medios que el uso de cámaras corporales “es bueno para el cumplimiento de la ley el 80 % de las veces”.
El empleo de cámaras corporales es una de las exigencias de los demócratas para la aprobación de un presupuesto para todo el examen fiscal para el DHS luego de lo sucedido en Mineápolis.
De hecho, las negaciones de los demócratas a la hora de aprobar fondos para este unidad han motivado un nuevo cerradura parcial del Gobierno Federal que podría concluir mañana si la Cámara Depreciación del Congreso aprueba un paquete provisional para financiar al DHS durante dos semanas mientras los dos grandes partidos negocian cambios en sus operaciones.






