San Francisco.- En una sesión con los medios de comunicación de 15 minutos harto trascendente el miércoles, el monitor de los Golden State Warriors, Steve Kerr, asumió la responsabilidad de su discusión con Draymond Green, que provocó que el tejadillo abandonara el banquillo en medio de un tiempo muerto durante el tercer cuarto de la conquista del lunes contra los Orlando Magic, y afirmó que su objetivo sigue siendo que Green se retire como componente de los Warriors.
“La indeterminación del lunes no fue mi mejor momento y en ese momento necesitaba surtir la calma en el banquillo”, dijo Kerr luego del entrenamiento de Golden State en el Chase Center el miércoles por la tarde, aproximadamente 24 horas antiguamente de que los Warriors se enfrenten a los Dallas Mavericks el día de Navidad. “Me arrepiento de mis acciones en ese altercado.
Me disculpé y él se disculpó conmigo. Los dos nos disculpamos con el equipo. Estas cosas suceden, cuando tienes a dos personas increíblemente competitivas como Dray y yo. Así que, a lo extenso de los 12 primaveras no estoy orgulloso de esto”, dijo Kerr.







