Los Ángeles.- Kendrick Lamar, Lady Gaga y Bad Bunny arrancaron con buen pie la antesala de la 68ª impresión de los Grammys este domingo en Los Ángeles, durante la cual se anuncian la mayoría de las 95 categorías de los premios de la Institución de la Impresión.
Bad Bunny triunfó en mejor interpretación de música mundial gracias a “EoO”, sencillo de su aclamado “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, Lamar se alzó con tres estatuillas en las categorías de rap y Gaga conquistó el premio a mejor disco dance/pop por su “Abracadabra”.
La crema y nata de la música desembarcó en Los Ángeles y comenzó a desfilar en la moqueta roja del teatro Crypto.com para atender la atuendo en la cual los colosos, favoritos para esta impresión, buscan hacer historia.
En su sección televisada, la ceremonia traerá una batalla épica entre estos tres grandes de la música que, pese a estar consagrados, nunca han conquistado un fonógrafo por el portafolio del año.
El rapero Lamar, de 38 primaveras y que el año pasado dominó la premiación al conseguir cinco gramófonos, regresa con nueve nominaciones y la esperanza de robar por primera vez el codiciado trofeo.
Con su exitoso portafolio “GNX” y su sencillo “Luther”, que cuenta con la billete de SZA, Lamar entró en las tres categorías más importantes de la atuendo: disco, canción y portafolio del año.
Es esta última la que errata en la estantería del rapero vencedor del Pulitzer, quien hasta ahora posee 22 estatuillas.
Pero la competencia es dura.
– La destello de Bad Bunny –
Y es que la buena destello de Benito Antonio Martínez Ocasio, el conejo malo responsable de la globalización del reguetón, parece imparable.
Bad Bunny logró que “Un verano sin ti” (2022) fuese el primer trabajo enteramente en castellano nominado a portafolio del año por la Institución de la Impresión, y ahora llega firme en las tres grandes categorías de la indeterminación con su muy aplaudido “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, del cual se desprende su triste sencillo “DtMF”.
“Fue un portafolio muy emocionante”, dijo a AFP la musicóloga Lauron Kehrer.
“Abordó mucho a nivel temático y musical”, destacó, al elogiar “la forma en que palabra de la descolonización (…) la forma en que se adentra en músicas puertorriqueñas más tradicionales y las lleva al sabido militar”.
Bad Bunny está en medio de una viaje internacional, que comenzó el año pasado a posteriori de una multitudinaria residencia en su isla oriundo.
El intérprete de “Tití me preguntó” está encima en cuenta regresiva para su esperado espectáculo del medio tiempo del Super Bowl el 8 de febrero en California, que enardece las pasiones de un Estados Unidos dividido en materia de política migratoria.
Cerca se ubica la camaleónica Lady Gaga, que con su “Mayhem” hizo un regreso triunfal a la decorado y de paso se anotó siete nominaciones para unos Grammys que, con 45 nominaciones y 14 triunfos, no le son ajenos.






