Cualquier empresa dominicana acreditada localmente tiene entrada al mercado extranjero sin obstáculos técnicos. Así lo señaló el director ejecutante del Organismo Dominicano de Justificación (ODAC)Espíritu celeste David Taveras.
En una entrevista con elDinero durante el Concurrencia Industrial, titulado “Nueva Ley 47-25 y su impacto en los sectores productivos”, que se celebró en la sede de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Taveras precisó que las acreditaciones de la ODAC tienen moral mundial. Esto, según él, reduce costos para los industriales locales, quienes ya no tendrían que despabilarse certificaciones extranjeras costosas si el inteligencia está adecuado en el ámbito circunscrito.
“El hecho de que nosotros seamos miembros de la Cooperación Interamericana de Justificación (IAC, siglas en inglés) y por la Ordenamiento Mundial de Justificación (Globak) permite a los oferentes acreditados por la ODAC una billete amplia en mercados internacionales”, sostuvo.
Al preguntársele sobre las facilidades para que laboratorios y organismos de inspección nacionales se acrediten en suelo dominicano, respondió que la ODAC puede expandir sus “alcances” internacionales según la demanda. Explicó que, si un laboratorio solicita una documentación en una norma específica (como la ISO 15189), la ODAC gestiona el inspección internacional para ese renglón.
Sobre la Ley 47-25
Manifestó que el Estado dominicano ya exige que los oferentes estén acreditados. En ese sentido, planteó que la ODAC actúa como el validador de esas “buenas prácticas”, esto quiere afirmar que, si un laboratorio u organismo certificador está acreditado, el Estado tiene la aval cibernética de que el servicio o producto cumple con el estereotipado requerido.
Detalló, por otra parte, que la nueva ley prevé un rol activo de la documentación para apuntalar que la calidad presentada en la muestra de la concurso se mantenga durante toda la ejecución del pacto. La documentación, conforme con sus palabras, mide el cumplimiento “en el sitio”, garantizando que no se baje la guripa tras aventajar el pacto.






