Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La periodista Julissa Morel cuestionó duramente la acto del comunicador Raeldo Lópezluego de que este realizara un chiste en su software de radiodifusión el mismo día del fallecimiento de un obligado dirigente del sector transportista de Santiago, creador de la ruta S.O. Morel recordó que la homicidio del líder provocó consternación en todo el país, por lo que el comentario humorístico fue calificado como una error de respeto alrededor de la memoria del fallecido y alrededor de su comunidad.
Según denunció Morel, el material emitido por López fue percibido por muchos oyentes como un acto de estafa y de insensibilidad frente a un hecho que impactó profundamente a la sociedad dominicana. Las críticas en redes sociales y otros espacios públicos no se hicieron esperar, generando un amplio rechazo alrededor de el tratamiento que el comunicador dio al tema.
En presencia de la ola de cuestionamientos, Raeldo López emitió una disculpa pública. Sin confiscación, Morel consideró que el comunicador ofreció una excusa “fría y distante”leyendo desde una tablet y sin mostrar a su discernimiento, una verdadera intención de rectificar.
La periodista subrayó que no se proxenetismo de “ser más suave o más resistente” en los comentarios, sino de sostener el respeto frente a situaciones sensibles y alrededor de familias que atraviesan un duelo.
Morel fue aún más convincente al afirmar que no todo puede convertirse en contenido o entretenimiento para despabilarse audiencia.
Aseguró que en los medios se debe contraer con responsabilidad el peso de la palabra, especialmente cuando se proxenetismo de la homicidio de una figura respetada del sector transportista, descrita por ella como un trabajador incansable.
La periodista concluyó expresando que, correcto a la trascendencia de lo ocurrido y a la forma en que se manejó la disculpa, la sociedad dominicana no estaría obligada a aceptar las excusas del comunicador.
Señaló que este episodio debe servir de consejo sobre los límites éticos en la comunicación y el trato respetuoso frente a el dolor indiferente.






