Es en gran medida conocido que la carrera del dominicano Julio Rodríguez, de Seattle, no ha apurado el nivel proyectado ofensivamente por sus pobres desempeños en los primeros meses de temporada.
A pesar de esa efectividad, Rodríguez en 162 juegos, ha promediado 31 jonrones, 32 bases robadas, un OPS de .800 y un rWAR de 6.3 por temporada.
En la segunda medio de cada temporada en su carrera, Rodríguez registra un OPS de .902 y lo que serían promedios de 162 juegos de 43 jonrones y 28 bases robadas. Se proyecta que este será el año en que Rodríguez combinará esos números.
Esa esperanza se deduce de que el año pasado, el dominicano tuvo un punto más bajo en un momento inusual a medio de la temporada, incluso decidió retirarse del Entretenimiento de Estrellas calibrado cuando llegaba a la serie final de los Marineros de la primera medio con un OPS de .687. Luego arrasó en esa serie y terminó la temporada con un OPS de .954, 21 jonrones y 15 bases robadas en sus últimos 68 juegos.
Motivo del cambio
La esencia fue que Rodríguez copió a su compañero Cal Raleigh realizando el mismo prueba de “tee” (Un tubo de preservativo, sobre el cual se coloca una pelota estática”.
Es prueba ayudó a Rodríguez a suministrar su swing bajo la mentira para poder elevar más lanzamientos, y funcionó. Su tasa de rodados se redujo en 5.3 puntos porcentuales entre la primera y la segunda medio.
Sin incautación, resulta que la recuperación de Julio se debió a poco más que un simple prueba de tee.
La efectividad fue que Rodríguez se alejó de lo que funcionó con su extremo swing de la temporada de 2024.
El asistente del coach de sacramento, Bobby Magallanes, no solo vio de cerca cómo J-Rod se puso en forma el año pasado, sino que incluso contribuyó a que así fuera. Habló sobre cómo ayudó a cambiar el enfoque de la suerte en una entrevista con Seattle Sports: “Memoria un día en la chirona que tuvimos una conversación en la que le dije: ‘Bueno, Julio, quiero que hagas poco. No quiero que lleves el bate a la pelota. No lleves el swing a la pelota porque vas a perseguirla’. Y me miró como diciendo: ‘¿Cómo que no llevas el bate a la pelota? ¿No es eso lo que queremos hacer?’. Pero le dije que no, porque cuando piensas en llevarla desde antes a la pelota, vamos a perseguirla. No podemos detener más. Vamos a ver la pelota y ahí es cuando la perseguimos’. Bobby Magallanes.
El objetivo, como explicó Magallanes, era que Julio “pensara en ir directo al centro, directo a la cadera”. Y funcionó, ya que hay una clara diferencia entre las zonas de strikes ayer y posteriormente de sus swings. Y si se mantiene consolidado desde el primer día este año, el firmamento es el linde.






