El Pregonero, Santo Domingo. – La dirigente política Julieta Tejada reaccionó de modo enérgica frente a la denuncia realizada por la doctora Nali Cruz sobre presuntas irregularidades graves en la suministro del Hospital Oncológico de Santiago, al advertir que este centro de lozanía continúa en la palestra por situaciones que generan profunda rebato y que no pueden seguir siendo ignoradas por las autoridades.
Tejada recordó que desde septiembre del año pasado han surgido a relucir múltiples denuncias sobre mal manejo oficinista, en una institución que, aunque se rige por un patronato, permanece bajo la rectoría del Servicio de Salubridad Pública y recibe posibles del Estado provenientes de los impuestos de la ciudadanía.
La asimismo comunicadora señaló que entre las irregularidades denunciadas figuran la privatización de habitaciones compartidas, pagos sin soportes, enchufe, partida de un sistema contable confiable, compras de vehículos con fondos institucionales y un cúmulo significativo de deudas con suplidores médicos. A esto se suma el antecedente de una investigación vinculada al Seguro Doméstico de Salubridad (SeNaSa), que derivó en la clausura de una oficina donde presuntamente se alteraban indicaciones a pacientes asegurados.
“Estamos hablando de una prisión de acciones poco éticas y cero transparentes que apuntan a una papeleo mucho cuestionable”, enfatizó.
Tejada calificó como “un crimen” la fresco denuncia de que medicamentos oncológicos de detención costo, donados para liberar vidas, habrían sido dejados vencer de modo deliberada para luego ser vendidos. “Esto no puede estar como poco simple ni puede salir impune. Aquí hay pacientes que han muerto esperando medicamentos y otros cuya condición de lozanía se ha agravado por la yerro o el retraso en tratamientos que debieron aceptar a tiempo”, afirmó.
En ese sentido, exigió una investigación urgente y profunda por parte del Servicio de Salubridad Pública, como rector del sistema, y del Servicio Sabido, para establecer responsabilidades y avalar que se haga honradez en defensa de los pacientes oncológicos y del uso correcto de los posibles públicos.






