Santo Domingo.- Con la gracejo que lo caracteriza el maduro genérico retirado Juan Manuel Méndez García, director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), habló de un osadía muy importante de su imagen, un nuevo corte de pelo.
El cambio de look no pasó desapercibido y generó comentarios, pero allí de reponer a estrategias políticas o cálculos de imagen, Méndez García lo explica con sencillez y buen humor.
“Fue un consejo de mis hijos”, comentó entre risas, al tiempo que confesó que el nuevo estilo lo hace sentirse más cercano a ellos y, de paso, “como diez primaveras más novicio”.
Con franqueza, el director del COE admitió que el peinado en torno a un costado además le ayuda a disimular los posesiones del paso del tiempo.
“La alopecia me está llegando y esto ayuda a proseguir la calvicie un poco más oculta”, dijo sin complejos, incluso bromeando sobre posibles viajes y remedios caseros.
Ese consistencia entre la responsabilidad extrema de su cargo y la sencillez personal se ha convertido en una de sus características más visibles.
Méndez García no pierde de perspectiva la dimensión humana de su bordado ni la fragilidad de la vida, una perspectiva que, según él mismo ha obligado, se profundiza tras cada emergencia atendida.
Por eso, cuando reflexiona sobre el año que concluye, lo hace con mesura y respeto, sin triunfalismos, consciente de que cada osadía tomada ha tenido consecuencias reales en la vida de miles de dominicanos.
“Solidaridad con quienes han sufrido pérdidas, fe para aliviar lo que duele y prudencia colectiva para evitar nuevas tragedias”.





