Santo Domingo.-Los primeros abriles de la adolescencia son los más retadores para insertarse en el mercado gremial, una verdad marcada por la desatiendo de oportunidades, inexperiencia y calma prolongada de una convocatoria que muchas veces no llega.
La búsqueda de empleo parece una carrera inalcanzable. Tras un año sin respuesta y el constante “te llamamos”, Diana Santos se puso a traicionar productos de belleza para poder ayudar a su raíz a costear sus gastos universitarios.
La muchacha estudiante de Psicología Clínica, casi de término, ha enviado currículum a diferentes empresas privadas y públicas, pero las llamadas han sido nulas.
“Los fines de semana hago rifas de cerdos, productos y bebidas alcohólicas entre amigos y conocidos”, expresó, al señalar que necesita tener ingresos fijos porque ver a su raíz cubrir todos sus gastos se vuelve agonizante. “Sé que muchos padres costean los estudios de sus hijos, pero la mía tiene sus compromisos económicos”, dijo la muchacha, que aún no pierde la esperanza de comenzar a trabajar. Tiene cursado talleres, diplomados y cursos de secretariado, los cuales no han sido suficientes para estar entre las seleccionadas.

Como Santos, Mayelin García, de 20 abriles, cuenta que se retiró de la universidad por desatiendo de bienes para abonar sus estudios y, aunque ha enviado varios currículos, no ha tenido respuestas positivas. “Tenía un empleo temporal e inicié la universidad en la carrera de Agrimensura, pero un año luego desvincularon el clase y estoy buscando para poder reinscribirme”, lamentó.
Otra a la que el “te llamamos” se le ha cliché en múltiples ocasiones es Raisa Núñez, de 21 abriles, que ha cursado estudios de asistente dental, digitación y cursa Bioanálisis.
La muchacha cuenta que, aunque necesita un empleo formal, una amiga le habló de trabajar para una banca de apuestas con una máquina y comenzó a labrar desde su casa. “No es el empleo deseado, no tengo seguro ni fianza de falta, pero puedo comprar mis libros, asistir a la universidad y, como estoy desde mi casa, hago mis tareas”, subrayó Núñez, quien luego de tanto meses averiguar empleo se cansó y dejó de averiguar.
Los casos de Núñez se viven en gran para de la población jovial, que en el país representa el 35 % de la población dominicana; es proponer, para un total de 3,670,975 personas, de los cuales unos 2,886,267 son la población económicamente activa.
Desafío
Dicha problemática social es evidente en los datos del Bandada Central, que muestran que, hasta septiembre del año pasado, según el postrer documentación de empleo actualizado, la población muchacha en su primera etapa, o sea, entre los 15 y 24 abriles, fue la menos favorecida con la creación de puestos de trabajo, con sólo 6,366 nuevos puestos, para un total de 721,818 mil empleos en este clase.
En el período se además se resalta disminución de 7,441 empleos para las personas entre 15 y 24 abriles en el sector formal y en el sector informal se presentó una reducción de 13,382 empleos.
Los que sí llaman
La población muchacha con vida comprendida entre 29 y 39 son los que tienen veterano oportunidad de empleo. De hecho, la reproducción de puestos de trabajo estuvo enfocado en esa población hasta septiembre del 2025, de quienes hay un total de 1,918,909 empleados, siendo esta la categoría en la que más empleos se crearon, con 74,443 ocupados adicionales. Cerca de destacar que las estadísticas oficiales de la clase trabajadora no desagregan los empleados que se encuentran en edades entre 15 y 35 abriles, pero muestra que esta es la población con más billete en el mercado.
Deuda al futuro
De acuerdo al economista, Juan del Rosario, la desatiendo de ocasionar empleos de calidad por parte del Gobierno da inicio al problema de los llamados “ninis”, lo cual no es nuevo en República Dominicana. “Eso refleja las dificultades de la peculio para ocasionar empleos de calidad, acordes con el nivel de preparación de los jóvenes”, subraya.
Señala que existen múltiples obstáculos para que los jóvenes accedan al mercado gremial, especialmente cuando buscan su primer empleo, lo que pone en evidencia una incapacidad del sistema para absorber a los nuevos profesionales. Entiende que aunque empresarios suelen cuestionar que las universidades no forman el personal que requieren, destaca que incluso cuando los jóvenes completan su preparación académica, el sistema productivo no logra integrarlos en empleos dignos y aceptablemente remunerados. “Los jóvenes que logran insertarse en el mercado gremial, especialmente en el ámbito técnica, perciben salarios que no superan los 35 mil pesos mensuales, monograma muy por debajo del costo reducido de la canasta corriente, estimado en 45 mil pesos”, precisa al indicar que esa situación resulta más crítica adecuado a que muchos jóvenes, aun viviendo con sus padres, son jefes de hogar y representan la principal fuente de ingresos familiares.
Reconoce el esfuerzo de instituciones como el Infotep, las escuelas vocacionales y el ITLA en la formación para el empleo, aunque afirmó que el sistema productivo sigue siendo incapaz de ocasionar plazas laborales con salarios adecuados que permitan a los jóvenes no sólo subsistir, sino además crecer personal y profesionalmente.
En ese sentido, sostiene que el desempleo jovial continúa siendo elevado en el país, empujando a muchos jóvenes a averiguar alternativas en la informalidad, desde empleos precarios hasta actividades como convertirse en influencers o artistas urbanos.
Iniciativas
Las autoridades han desarrollada y ejecutan varias iniciativas de diversas entidades, Servicio de la Pubescencia, Trabajo y el Gobierno Central. Entre los proyectos se destacan el software jovial Laboratorio de Emprendedores, ejecutado en 2024, que impactó a un total de 8,225 jóvenes.
Además el Servicio de Trabajo tiene una inversión de 1,539,859 pesos para promover el empleo en jóvenes. Otra iniciativa es un software para fomento de la inclusión con una inversión de 830,917,381 pesos para este sector.
Sector
— ¿Quiénes son?
De acuerdo a la Ley Común de la Pubescencia, los jóvenes son aquellos que tienen edades comprendidas entre los 15 y 35 abriles.






