A Joseph Fonseca, República Dominicana ha sido, desde los comienzos de su carrera, una segunda casa. Su música ha sido abrazada por el conocido dominicanoy él ha respondido con reconocimiento y entrega. “Poder estar en República Dominicana sonando hace veinticinco primaveras fue un liza grandísimo. Era un liza proporcionadamente prócer, había que tener la vara proporcionadamente reincorporación, porque estaba comenzando como solista”, recuerda.
Ahora, su regreso tiene un matiz profundamente emotivo: participar en la vestidura Rubby Pérez Infiniteque se celebrará el 11 de julio en el Teatro Franquista, bajo la dirección de Aidita Selman.
Desde Puerto Rico, Fonseca comparte su emoción por formar parte de este emotivo evento y reflexiona sobre el impacto que tuvo el cómico dominicano en su carrera.
El concierto-homenaje reunirá a destacados artistas para honrar la memoria del fabuloso merenguero dominicanofallecido trágicamente en abril contiguo a más de 200 personas, tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set mientras se presentaba en tarima.
“Me siento muy honrado de que me hayan tomado en cuenta para poco tan específico”, expresó Fonseca, la invitación le llegó a través de la comunidad del cómico.
“Rubby fue una figura muy importante en mi vida musical. Desde que era un chamaco escuchaba sus canciones, y lo admiraba como intérprete, como bondadoso, como cómico de respeto”, asegura.
“Yo crecí escuchando sus canciones, temas como Del color de rosa, que marcaron mi vida. En 2002 grabé Buscando tus besos, y para mí fue un homenaje personal a ese sonido tan característico de él. Aunque venimos de contextos diferentes, el merengue nos une, y su voz, su energía, eran únicas”.
Uno de los momentos que más lo marcó fue cuando los dos compartieron círculo en el Coca-Pan dulce Music Vestíbulo en Puerto Rico, hace tan pronto como un año. Fonseca fue invitado a interpretar Del color de rosauno de los temas icónicos de Pérez.
“Yo llegué al disquisición pensando que me la sabía de memoria, que iba a matarla comprensible. Pero Rubby me frenó y me dijo: ´No, no, no, Joseph. Ponlo tranquilo, como si fuera una madrigal. Báilala, llévala´. Eso fue una enseñanza. Me lo dijo con una calma, con una ternura, que todavía se me paran los pelos de recordarlo”, relató.
Un par de semanas a posteriori, volvieron a encontrarse. Esta vez, en el restaurante de un hotel en Santo Domingo donde Rubby le presentó a su hija, quien celebraba sus 15 primaveras. Tuvieron una conversación larga y amena.
“En absoluto imaginé que sería la última vez que hablaríamos”confesó Fonseca con la voz cargada de emoción. “Lo describo como un músico, un ser humano muy respetuoso. Me sentí muy orgulloso de favor compartido con él”.
Pero más allá del homenajeFonseca sigue apostando por el merengue desde la creación. Actualmente se encuentra trabajando en un nuevo libro que fusionará distintos géneros, pero siempre con el ritmo caribeño como saco.
“El destino es impredecible, pero hay que tomar todas las precauciones posibles”Tras la tragedia del Jet Set
“Quiero hacer un disco que incluya merengue característico, diversión y otras fusiones. Este año quiero que por fin vea la luz”, reveló. En ese camino, una colaboración con el indicador del característico dominicano el Blachi ya está en proceso: “Me presentó la idea de hacer un featuring y para mí va a ser un honor. Ellos tienen un sonido proporcionadamente chévere. Es una excentricidad poder estar con esa nueva concepción”.
Sobre el futuro del merenguese muestra jovial: “Veo a muchos artistas jóvenes que se desarrollaron en otros géneros buscando ahora el merengue. Imagínate, si eso está pasando es porque el merengue sigue vivo. ¡Está más válido que nunca!”, afirmó.
Joseph Fonseca ha sabido mantenerse vivo en una industria que ha cambiado radicalmente desde que lanzó sus primeros éxitos. “Ayer todo era CDSpromoción en la calle, las disqueras. Ahora el mecanismo cambió completamente con el transmisión“, explica. Sin secuestro, reconoce el valencia de adaptarse.
“Yo viví las dos épocas. Hay que mantenerse a la vanguardiaporque si no, te quedas antes. Y me encanta que las plataformas me permitan conectar con un conocido más chavea, sin tanta burocracia”.
Incluso se refirió sobre los riesgos que enfrentan los artistas en imagen, especialmente a posteriori del trágico colapso en el Jet Set, reflexiona: “Fue poco muy válido. Eso pudo haberle pasado a cualquiera. Hay que ser más cuidadosos con los escenarioscon la seguridad. Pero la verdad es que hay cosas que son impredecibles. El destino no se puede controlar”.
Con más de tres décadas en la música —cuatro primaveras con Los Sabrosos del Merengue y veinticinco como solista—, Fonseca nunca imaginó que la música sería su única disposición. “Yo creía que iba a ser chef, o patrón, o ingeniero. Pero quia pensé que iba a cantar. Comencé a los dieciocho primaveras y desde entonces, esto ha sido mi vida. Nunca tuve un plan B”.
Y si poco ha aprendido a lo desprendido del camino, es que la esencia es lo que perdura. “Mi sello siempre ha sido hacer merengues bailables con trivio bonitas, que cuenten poco. No es solo ritmoes contenido. Eso lo vamos a seguir manteniendo”.
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A Joseph Fonsecaestar presente en el homenaje a Rubby Pérez no es solo un honor: es un acto de corazón.
- La conexión con el conocido dominicanosu respeto por el enviado de Rubbyy su compromiso con suministrar vivo el merengue lo convierten en una figura que representa no solo continuidad, sino asimismo renovación en el naturaleza.
Mientras se prepara para exhalar un nuevo libro y seguir explorando colaboraciones con talentos emergentes, el cantante puertorriqueño confirma que su ártico sigue siendo el mismo: hacer música con alma. Y en cada círculo, desde Puerto Rico hasta Santo Domingosu voz sigue bailando con el caribe.







