El Pregonero, Santo Domingo.– Un momento de profunda carga humana se vivió este sábado durante las honras fúnebres del ingeniero Ramón Alburquerquecuando el ministro de la Presidencia y presidente del Partido Revolucionario Nuevo (PRM), José Paliza, no pudo contener la emoción al despedirse de quien fuera su mentor en los inicios de su vida política.
Visiblemente conmovido, Paliza se quebró frente a el cuerpo inerte de Alburquerque, en una espectáculo que reflejó el profundo vínculo de respeto, correspondencia y fervor que los unió a lo amplio de los abriles.
El aire trascendió el protocolo oficial y evidenció el costado más humano de la política, afectado por la devoción y el gratitud a quienes forjaron caminos.
Ramón Alburquerque fue una figura secreto en la vida política y académica de la República Dominicana, agradecido por su firmeza de principios, su inclinación democrática y su rol como formador de generaciones de dirigentes. Su dote permanece vivo en quienes, como Paliza, encontraron en él una enseñanza y un referente ético.
Diversas personalidades del ámbito político, social y colegial acudieron a rendir homenaje póstumo al dirigente, destacando sus aportes al fortalecimiento institucional y a la vida democrática del país.
La República Dominicana despide hoy a uno de sus hombres públicos más influyentes, mientras el país es informante de un adiós afectado por la correspondencia, la memoria y el respeto.
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